El caminante

8.11.20

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                  A Joselu

Levantó su cuerpo temprano dispuesto a ejecutar lo planeado el día anterior. Mientras preparaba la marcha se paró un momento ante el espejo y, sin pronunciar palabra, se dio un consejo. Luego que todo estaba preparado y el desayuno acabado, salió del domicilio despidiéndose de Nadie y, ya en la calle, volvió la mirada hacia el edificio como si no hubiera de retornar al mismo nunca más. 

Echó a caminar como quien va a la tienda del barrio a comprar algo que olvidó y cada uno de sus pasos tenían un latido distinto. Los primeros sonaban a música de jazz y marcaban el swing de las pisadas que recordaban a las correrías de su infancia, dejando atrás la ciudad como quien abandona su niñez. 

Los kilómetros se fueron acumulando en las plantas de sus pies, primero sobre el asfalto y después sobre la tierra rojiza. La melodía que imprimían sus piernas comenzaba a sonar a baile de salón, intentando evitar los hoyos y los guijarros más ariscos. 

Sus pies no hablaban mucho, aunque cargaban con el peso de su organismo y él lo sabía, por lo que decidió regalarles con una visión del paisaje boscoso lleno de pináculos verdes, musgos, helechos y yerbas medicinales. 

Recorrió un gran trecho del camino en soledad, cubierto por el cielo azul y atento a las conversaciones de los pájaros. De tarde en tarde se cruzaba con alguien que no existía y, aun así, lo saludaba. 

Para reponer fuerzas detenía su andar y aguardaba a que lloviera un poco de maná para alimentar su flacura y el adelgazamiento de su resistencia, cada vez más convencido de que transitaba por una ruta invisible. 

El ocaso decidió aparecer por el horizonte, se presentó sin más con el cotilleo de que lo vio salir del hogar una mañana de hacía cientos de años, y ahora lo conminaba a tomar pensión y cama. Antes de hacer la parada nocturna, contó las estrellas y le faltaba una de las habituales, provocándole una cierta melancolía. 

Alojado en una fonda de mala muerte soñó que un caminante opuesto a él descaminaba lo que había andado, borrando sus huellas como quien borra el tiempo, otorgando un sentido contrario a sus pasos, a sus pensamientos, a su sentir, que siempre veía de espaldas y en el que se reconocía de manera extraña como un viajero de sí mismo desconocido e inverso. 

Lo espabiló la cisterna de la habitación contigua al sonar como un despertador de agua cuando el alba amanecía por decreto ley. Tornó al sendero y comenzaron a crecerle los pies con cada paso dado, algo que provocó tres cambios de zapatillas a los mil kilómetros. 

Este crecimiento le facilitó un marchar más deprisa como si fuera un andarín atleta capaz de llegar a su destino antes de que la carretera hubiera terminado. 

Al fin llegó a una playa, él, sus pensamientos y su dolor de plantígrado. El agua del mar le habló para convencerle que ya no estaba fatigado porque su cansancio se había solidificado, y que era hora de volver a casa donde Nadie le esperaba para recibirlo con los brazos abiertos y una limonada. 



Agrimensores

7.11.20



La geometría de la palabra traza líneas divergentes en el lenguaje.




Canal abierto

6.11.20



Hay quien pone su esfuerzo en ser de uno y quien lo pone en ser para los demás.



Escriturientos

5.11.20



Friedrich Nietzsche decía que «considerar el estado de escritor como una profesión debería, en justicia, ser considerado una forma de estulticia». Para Ítalo Calvino «el arte de escribir historias está en saber sacar de lo poco que se ha comprendido de la vida todo lo demás; pero acabada la página se reanuda la vida y uno se da cuenta de que lo que sabía es muy poco». Mientras que para  hay que «escribir más allá de la anécdota, de la obsesión o del dolor». Difícil saber qué ángulo elegir para saber de escritura, pero si escribo es para quedarme sujeto en la pantalla donde me trasformo en palabra y nada más.




Proximidades

4.11.20



Es preferible rodearse de gente inteligente con la que discutir a estar cercado por quienes siempre te den la razón.




Talantes

3.11.20



¿El carácter es mejor que el talento?



Penar

2.11.20



El Día de todos los Santos no, el Día de los Difuntos, ese era el que más me llamaba la atención porque la mayoría de las personas que habían muerto debían estar en el Purgatorio, ya que solo un selecto grupo iban al cielo o al infierno, a saber, las buenas buenísimas y las malas de remate. El resto andaban entre unas y otras porque no habían ejercido con excelencia el bien o el mal determinado. 

Así las cosas, la idea de purgar en un lugar indefinido durante mucho tiempo hasta que te sacaran de allí, me producía bastante incomodidad. ¿Qué aburrimiento hasta la desesperación me esperaban en aquel sitio? 

Puede que ese lugar de tránsito la existencia entre las estaciones de una nada y otra nada.



Cumpleañera

1.11.20



Celebró tantas veces el mismo cumpleaños que llegó a vieja sin darse cuenta.




Crónicas ilusorias

31.10.20




«La imaginación es la verdadera historia del mundo», afirma Roberto Juarroz. Una historia veraz contada por la fantasía de quienes piensan y escriben universos no vividos.




Escapatorias

30.10.20



Me dijeron: siempre estás pensando en las musarañas. Y las musarañas eran eso, algo que vuela en la imaginación. Tener una mente creativa es un extenuante, siempre pensando en cuestiones que poco interesan a los problemas pragmáticos que deben resolver los demás.



Pausas

29.10.20


Un tiempo de espera no siempre es un tiempo esperanzador.



Alterados

28.10.20



—Soy una persona enferma, ni entiendo el mundo ni lo que me pasa —le confesó a su compañero de trabajo—. Después colocó en la banasta un aguacate cogido del árbol.

—Siempre te estás quejando —respondió con desgana el acompañante mientras cargaba con tres pesadas cestas del fruto que recolectaban.

—No te lo digo en serio, padezco una de esas enfermedades raras.

—A ver qué te ocurre.

—Padezco un trastorno tripolar.

—¿Y eso? —preguntó sorprendido.

—Sí, que unos días estoy bien, otros días mal y otros no sé qué me pasa, porque no estoy ni bien ni mal.

—Pues será que estás normal, igual que todo el mundo.




Rifados

27.10.20



Vivimos porque nos ha tocado. El entusiasmo y los buenos momentos llegaron después. 




Apatías

26.10.20



¿Por qué el diablo mata moscas con el rabo cuando no tiene nada que hacer?



Alunizaje

25.10.20



Selene acudió ese lunes al comercio donde trabajaba, una franquicia de ropa usada en días de plenilunio. Aquella mañana la imagen de una lunática había quedado atrapada en las lunas del probador. Selene alucinada por la escena llamó un perito en lunas para que pudiera sacarla de la situación de creciente tensión. Una marea de clientes abandonó el local inundando la calle con el consiguiente lunar para el negocio propiedad de un tipo a quien apodaban el Hombre Lobo. Todo acabó cuando un eclipse oscureció esta narración.



Adictivos

24.10.20



Según Santosh Kalwar: «Somos adictos a nuestros pensamientos. No podemos cambiar nada si no cambiamos nuestros pensamientos». Es decir, grandes dependientes faltos de ayuda para alterar nuestras estructuras mentales.



Proezas

23.10.20



Para venirse arriba hay que haber estado muy abajo.




El rastreador

22.10.20



—Buenas. Soy un rastreador. 
—¿Y qué quiere rastrear? 
—Su vida. 
—Mi rastro vital es muy común. Apenas si contagio un poco de alegría y de entusiasmo, junto a momentos de incomodidad y algunos malos ratos. También contamino con un poco de sarcasmo, de incredulidad y de pesimismo. 
—¿Con quién suele estar en contacto? 
—Gente amable y sencilla, en general. 
—Pues que sepa que es usted un caso sospechoso de ser un asintomático de inmanencia. 
—Lo sustancial de este tiempo es mirar a lo inmediato que, por cercano, no parece conocido. Al contrario, es todo bastante desconcertante. 
—Tengo que aplicarle el protocolo y a partir de ahora queda usted aislado del resto de la humanidad, en tanto no dé negativo en la PCR. 
—Sí, estoy en Paz Con Razón.



Recónditos

21.10.20



No sé quién soy, aunque me gustaría saberlo.



Taxonomía literaria

20.10.20



No sé qué es ser escritor y por eso solo escribo.



Magnetismos

19.10.20



Igual que la criatura que pasea por un ferial, demasiadas distracciones capturan nuestra curiosidad y hacen que nos interesemos por cuestiones que desconocíamos para que puedan comerciar, después, con nuestra atención.




Corazón parado

18.10.20



Al despertar le dijeron que su corazón había dejado de latir. Algo inédito para él, un ser infatigable permanentemente activo. Al abrir los ojos observó un paisaje aséptico de objetos verdes, grises y blancos despersonalizados. «Un corazón late de media unas setenta veces y bombea cinco litros de sangre por minuto y al pararse, la sangre de los pies tarda bastante en subir a la cabeza». Los médicos habían practicado una incisión en su pecho para colocar un stent, una especie de muelle que volvía el corazón más mecánico y metalizaba los sentimientos. «Si mi corazón se detuvo durante un rato ha cesado de sentir y de amar y de afligirse y de exaltarse y de acelerase y de amustiarse». Su vida tras la angioplastia discurriría por la vía de la tristeza y el miedo a coger velocidad. Parecía que el mundo fuera más estrecho y los problemas más superfluos. Ahora vivía con un corazón anómalo.



Lúdicos

17.10.20



Nadie gana en el juego de la vida.



Calcados

16.10.20



Para el poeta Filéteres era necesario escribir una misma idea dos veces por separado con un intervalo de tiempo y superponer los dos textos para comprobar lo que es fijo y lo que es móvil en el pensamiento. «Escribir es replicarse», solía decir.



Prédicas

15.10.20



Samuel Johnson sentencia: «No deseo conversar con una persona que haya escrito más de lo que ha leído». Qué atrevimiento, no estrujar el néctar del conocimiento para parir una palabra nuevamente. Y qué gran osadía sin mediar genialidad.



Humildes

14.10.20



Vivir es importante, sí, pero sin importancia.



Inarticulado

13.10.20



Todo lo que no se ha dicho está dicho para siempre.



Desideologizados

12.10.20



Negar tener ideología ya es una ideología.



Prospecciones

11.10.20



Alguien dijo es un obús. Los niños habían estado jugando en el huerto a desenterrar vestigios del pasado, eran arqueólogos en busca de tesoros perdidos, así que removieron piedras y montones de tierra hasta toparse con aquel artefacto.

La palabra obús estalló en los oídos de todos los mayores que, raudos, acudieron a presenciar el hallazgo. Entonces, hubo quien opinó que se trataba de una bomba. La tensión subió por momentos, las madres retiraron a sus hijos del escenario y algunos pensaron que habría que llamar a los artificieros para que desactivaran el proyectil. No faltó quien, a riesgo de perder su vida, se acercó para sacar una foto con el móvil.

En mitad del revuelo, la misma voz gritó: ¡No corráis! ¡Es una bomba hidráulica!




Mialgia

10.10.20



El dolor llama a mi puerta y aunque no le abro, entra y lo ocupa todo. Me vence, me vuelve contra mí y me hace otro. No me suelta ni un instante, agazapado dentro, invisible, secreto. Termina con la lucidez física y hace que me arrastre por los pasillos del miedo y la preocupación. Vuelve rígido el pensamiento y lo fija en una única dirección que no parece tener alcance. Es una habitación vacía, una fuente sin agua, un pensar en la nada, la caída sin fondo, el reloj ciego, la afónica palabra, es un arder sin fuego, la noche sin silencio, el tuétano hueco. Entonces la vida sobrevive en la angostura, en el deceso de la paz, en el solitario deseo de acabar.



Avizor

9.10.20



En el silencio hasta el vuelo de un mosquito adquiere una notable importancia.




Incómodos

8.10.20



A veces hay que acostumbrarse a no caerle bien a la gente.




Cenicientos

7.10.20



Una de las imágenes que más tristeza me ocasionaba, en la época que cerraba las noches con el amanecer, era la de una mujer de rostro hermoso que parecía desencajada en aquel fresco que pintaban las madrugadas, dibujado con figuras diletantes de los últimos tugurios abiertos. Su mirada parecía decir que aquel no era su sitio. Después pude saber que esperaba a que su marido terminara de trabajar cuando cerraba el prostíbulo que gestionaba.



Frenos

6.10.20



¿Lo obvio es una dificultad para lo creativo?



Aditamentos

5.10.20



La vida es un aditivo del universo que el tiempo devora.



Inédito

4.10.20



Rebuscando en una de esas librerías de viejo que gustaba frecuentar, encontró un libro extraño, las tapas sin titular en cuero gastado y que, al mirar en su interior, pudo ojear: «nunca leerás dos veces el mismo texto». Tal fue la emoción por el hallazgo que pagó apresuradamente y corrió a casa para, una vez pertrechado en el sofá, sumergirse en una lectura que, intuía, sería maravillosa. 

Lo abrió al azar hacia la mitad del tomo y comenzó a leer con la sensación de que estaba ante un texto de virginidad lectora. Tal fue la subida de adrenalina que lo cerró de golpe, no sin antes poner la cinta marca páginas. 

Aquel éxtasis lo hizo volver al libro por donde lo cerró esperando continuar con la lectura iniciada, algo que le fue imposible porque la entrada que se mostraba antes sus ojos no era la que con anterioridad observó. Asombrado y sin entender qué pasaba salió de la semi penumbra del cuarto al balcón para contemplar a la luz aquel prodigio donde cada página leída, era arrancada por el viento que la volaba lejos hasta desaparecer, aunque el volumen seguía teniendo igual número de hojas. Autores ignorados por la Historia de la Literatura, conocimientos nunca revelados, fórmulas para problemas matemáticos irresolutos, diagnósticos infalibles para enfermedades incurables, hasta el desmenuzamiento de la paradoja de la mecánica cuántica o la resolución del teorema de la imposibilidad. 

Sintió entonces un vértigo que le hizo tambalearse y después un repelús. Recordó que la chimenea estaba encendida y, sin pensarlo mucho, lanzó el ejemplar al fuego. De su ignición se elevaron unas bonitas volutas de sabiduría.



Embaucamiento

3.10.20



Afirma Wittgenstein que «La filosofía es una lucha contra el embrujamiento de nuestra inteligencia por el lenguaje». Las palabras embaucan más que los hechos y es porque seducen demasiado al pensamiento.



Adyuvantes

2.10.20



Al viejo loco poeta de plateada cabellera, Eumolpo, a quien apedreaban en las declamaciones públicas de sus poemas, refirió entre amigos: «La naturaleza no premia a la rosa ni a la hierba condena». No hay distinciones, solo aprecios.



Mapas

1.10.20



Una persona me sale al paso en mi camino y me pregunta por una dirección. Le digo que conozco la calle y le indico la ruta a seguir, no sin antes describir el lugar y lo que lo hace singular, porque en él jugaba en mi infancia. Mientras veo cómo se aleja, pienso que este gesto también desaparecerá con el tiempo, invadidos por aplicaciones del teléfono móvil.



Risueños

30.9.20



¿Si no hay que tomarse la vida en serio, por qué somos tan graves la mayoría del tiempo?



Última solución

29.9.20



De niño jugaba al fútbol en campos destartalados mientras soñaba despierto que estaba en un impresionante estadio y yo era un gran delantero. De joven dibujé planos de edificios con arquitecturas imposibles y croquis con diseños de construcciones sublimes. Las patadas arruinaron mi estrellato futbolístico y las matemáticas enterraron mi carrera de urbanista. Al final no quedó otra cosa que no fuera escribir.



Pompas

28.9.20



La visita a varias guarderías estos últimos días me dejó meditabundo. ‘Clases burbuja’, escuché repetir el término en diferentes centros educativos. Están aislados por grupos que no mantienen contacto alguno, explicaban. ¿Aislados? ¿Será ese el futuro que les espera? me preguntaba. Universos paralelos, realidades alternativas, zonificación de las relaciones virtuales, algoritmos que filtran la información, espacios de pensamiento común, hasta llegar a la burbuja unipersonal.



Impuntuales

27.9.20

Cuando la novia llegó al lugar acordado para la ceremonia, testada por una diadema de horquillas florales sobre su melena recogida y ceñida en un traje de albura perfecta, el recinto permanecía vacío. Desconcertada, miró primero el reloj y, de inmediato, volvió sus ojos hacia el padrino, quien se encogió de hombros mientras ponía cara de interrogación. Entallada en un largo vestido con escote palabra de honor y un sobrehilado de encaje, allí se encontraba ella peripuesta y sin nadie. 

Todo preparado para la celebración: la pérgola de colores brillantes de la que colgaban guirnaldas de tela en franjas de oro metálico y violeta eléctrico; las sillas en formación espacial simétrica; el atril solemne de los discursos sentimentales y hueros; el fondo marino con un mar de azul digital y un cielo celeste metalizado; hasta una metástasis de felicidad se había expandido por el aire. ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaban todos los invitados? Entonces sonó el teléfono móvil y un coro de voces, al otro lado, gritaron por el manos-libres: ¡Eres la primera novia que no llega la última a su boda!



Adquisiciones

26.9.20



Arturo Graf apunta: «Cuanto más poseen las personas, menos se poseen a sí mismas». La propiedad diluye nuestra esencia en un mar de pertenencias que terminamos por abandonar.



Entelequia

25.9.20



El antiguo pensador heleno, discípulo de Platón, Quión sostenía: «A la inocencia la mata lo viejo que ya está muerto». A semejanza de un viejo caserón que sostiene en pie la fachada y oculta su hundimiento interior.



Edema

24.9.20



Las decepciones son como los gases, te embotan el ego y ya no digieres nada bien lo ajeno.



Argucias

23.9.20



¿La novedad no existe sin aleatoriedad?



Prerrogativas

22.9.20



«Hay gente que no se entera de que el mundo ha cambiado y quiere seguir acogiéndose a los privilegios seculares», me dijo apenas verme. «Igual sí se enteran y prefieren que nada cambie», pensé sin responderle nada.



Indeterminación

21.9.20



Lo aleatorio es una variable de lo determinista, pero el determinismo en sí no es más que parte de un todo aleatorio.



Juego de letras

20.9.20



Farik pela a los niños del barrio. A cada pequeño le marca una letra sobre su cuero cabelludo con la maquinilla eléctrica. Después los chavales, cuando abandonan la barbería, se alinean para formar palabras al azar que dan nombre al pasatiempo de ese día. Hoy han creado el vocablo palimocho, pero no han podido divertirse porque era un juego olvidado.



Computación

19.9.20



Las máquinas ya calculan por nosotros posibilidades impensadas para mejorar el futuro. Es decir, nuestro destino empieza a estar condicionado por soluciones insospechadas por los humanos que, a muchos, les harán infelices, mientras a otros inmensamente ricos.



Expiración

18.9.20



En la muerte de la escritura muere también quien la escribe.



Lecciones vitales

17.9.20



«La vida es un dar y tomar», advirtió el maestro al discípulo de la meditación. Y prosiguió con su disertación: «Intercambia ésta frase por un puñado de arroz, alimentará tu cuerpo y quien la adquiera nutrirá su espíritu de satisfacción». 

Poetas

16.9.20



Nadie elabora a diario algo exquisito, profundo y sentido como debe ser un poema, pero acuesta a los niños, pone la mesa, activa la alarma de sus sueños, va y vuelve en el transporte público, estornuda en las frías mañanas, pierde el pelo, padece insomne las noches de abandono, la taquicardia de sus denuedos, ese dolor de pecho que le oprime hasta el miedo, agita su pesadumbre de los hijos lejanos, siente la frágil depresión de haber vivido, el sórdido modo de ganarse la vida, la injusta medida de su realidad, estira las camas, anhela buenas nuevas que no llegan, habla en soledad de sus angustias, saca las preocupaciones de su monedero, sopesa la incomprensión del sentimiento ajeno, musita la conciencia de los días que pasan raudos y recita, sí, su poema de vida, poeta de la unívoca emoción de ser y haber sentido.



Cuestionar

15.9.20



¿Las personas críticas son las auténticas optimistas?



Antónimos

14.9.20



Para Gertrud Von Le Fort, «la justicia está en el infierno, en el cielo sólo la tolerancia». Eso quiere decir que no podemos imaginar un paraíso justo, ni un tormento sin incomprensión.



Trance

13.9.20



El antojo de aquella mañana fue ir a comprar churros. Mientras la churrera vertía la masa en el aceite hirviendo, quedó como hipnotizado por la espiral que iba formando el tejeringo dentro de la oscura perola, movido por dos palos de madera. Despertó cuando mojaba el churro en el café, después de cincuenta años.



Deje

12.9.20



El único acento que me suena mal cuando escucho hablar a la gente es el de la mala educación.



Traición

11.9.20



Abandonar una causa, un ideal, una guerra, conlleva aquella práctica bélica de morir cuando avanzas hacia el fuego enemigo o eres fusilado si te quedas atrás y desertas.



Luminar

10.9.20



¿Todo conocimiento es iluminador?



Resplandores

9.9.20



La mascarilla ha tapado la sonrisa social. A cambio, cada sonrisa ilumina una mirada.



Presunción

8.9.20



Dicen que las apariencias engañan, excepto cuando todo es apariencia.



Afanados

7.9.20



La gente ocupada solo tiene tiempo de estar ocupada.



Pescadora

6.9.20



Le sonrió mientras la saludaba al coincidir en el zaguán del edificio siempre alelado por su belleza. La joven atractiva y hermosa, le devolvió el saludo con una sonrisa liviana y displicente. 

—Te gusta la pesca —afirmó tras observar que sostenía en sus manos una caña de pescar—. Ella asintió con una mueca de simpatía sin articular palabra y continuó caminando hacia la puerta del ascensor. Él, la miró absorto hasta ver desaparecer las líneas curvas que delineaban su cuerpo, su vestido ceñido casi transparentando su ropa interior. 

No dejó de imaginar toda la tarde cómo de erótica estaría su vecina del séptimo piso manejando la caña con un fondo marino, hasta que observó como una potera enganchada a un hilo de nailon, acababa de capturar un tanga negro de encaje que ascendía por el ojo patio ante su perplejidad.



Generación Covid

5.9.20



Los covid son los hijos de la pandemia, herederos de un mundo resquebrajado, marcados por el atraso escolar y el miedo al contagio.



Harmonías

4.9.20



Últimamente escucho en el silencio la mejor melodía.



Enclaustrados

3.9.20



No hay sensación más claustrofóbica que la de estar encerrado en la libertad.



Malas palabras

2.9.20




¿Las malsonancias ganan cada vez más terreno en el lenguaje porque muchas palabras han perdido énfasis y significado?

Pocas luces

1.9.20



Octavio, amigo y lector, pausado y amante del buen vino, heredero del apodo familiar pocasluces, nada más verme me regala esta cita: «Antes la gente sabía pocas cosas, pero entendía de algo. Ahora, en cambio, saben muchas, pero no entienden nada». Y tras sonreírme se marcha.



Develamientos

31.8.20



Tras muchos años de convivencia con mi cuerpo, la medicina me diagnostica que mi pelvis renal izquierda es bífida. Y ya ni me asusto.



Acuarela

30.8.20



Todas las noches la mujer china fríe rollitos de primavera. En verano, en otoño, en invierno y también en primavera. Los fríe con el delicado afán de alimentar a su prole. La escucho en la cocina hablar en una lengua milenaria que produce en mi mente un cierto entusiasmo, imaginando un paisaje de ojos rasgados y siluetas tenues de mujeres chinas. La mujer desenrolla el mantel de la vida en común y sirve su entrega en platos de porcelana china. Su ambición vital es secuestrada por momentos deletéreos y fugaces que van borrando, día tras día, la tinta de su dibujo. Todas las noches la historia se repite irreal y en la mañana la mujer desaparece.



Festejos

29.8.20



Dijo que, en su larga experiencia de vida, había concluido en señalar tres cuestiones como importantes: saber decir no; saber perder; y saber perdonar. Y por esa sabiduría siempre levantaba su copa para brindar.



Contraposición

28.8.20



La primera rebeldía contra el mundo es saber.



Centelleante

27.8.20



Esfero, filósofo estoico que estudió bajo el magisterio de Zenón de Citio y Cleantes, famoso por sus definiciones, sentenció: «Sé que, para tener una idea medianamente feliz, antes he debido cometer muchos desastres y solo entonces es cuando sé que algo saldrá adelante». Un pensamiento iluminador es un relámpago en una tormenta nocturna, hay que palpar las tinieblas durante mucho tiempo.



Rebeldías

26.8.20



¿Leer es un acto de insumisión?



Averías

25.8.20




—Muy buenas señor. Dígame dónde tiene la avería de las luces. Tengo un día muy ajetreado.
—El destino del ser humano es vivir en el paroxismo del fastidio.
—También en la ridiculez de las ideas.
—Decimos una necedad, y a fuerza de repetirla, acabamos creyéndola.
—Eso es muy antiguo, aunque esté tan moda ahora entre ciertos sectarios.
—El fanatismo es un monstruo que osa decirse hijo de la religión.
—Y a pesar de eso crecen sus acólitos.
—¿Qué es más peligroso, el fanatismo o el ateísmo? Sin duda lo es mil veces el fanatismo, pues el ateísmo no inspira pasiones sanguinarias, mientras que el fanatismo sí. El ateísmo no se opone al crimen, pero el fanatismo es causa de que se comentan crímenes.
—Muchos de ellos piden acatamiento a lo que dicen, aunque no sea verdad.
—A los vivos se les debe respeto, a los muertos nada más que verdad.
—Y entendimiento también.
—Cuando de aquel que habla y aquel a quién le habla, ninguno de los dos entiende lo que significa, entonces podemos decir que eso es la metafísica.
—Son gentes que pregonan ensalzados ideales.
—El que siente la ardiente ambición de ser edil, tribuno, pretor, cónsul o dictador, se esfuerza por pregonar que ama a su patria, pero solo se ama a sí mismo.
—Demasiado quererse.
—El amor propio, al igual que el mecanismo de reproducción del género humano, es necesario, nos causa placer y debemos ocultarlo.
—La ética de lo interesado limita con la avaricia.
—En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra.
—Otra entelequia, ser seres dichosos.
—Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
—Siempre nos están escamoteando nuestro destino.
—Azar es una palabra vacía de sentido; nada puede existir sin causa.
—La necedad entonces acrecienta su causa.
—La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás.
—Y entre tanto no paran de contagiarse.
—La ignorancia afirma o niega rotundamente; la Ciencia duda.
—Dudar es ejercitar la mente.
—La incertidumbre es una posición incómoda, pero la certeza es una posición absurda.
—Se pasan todo el tiempo como altavoces del desconcierto.
—Hay quienes sólo utilizan las palabras para disfrazar sus pensamientos.
—Por eso somos lo que hacemos, no lo que decimos.
—Los ejemplos corrigen mucho mejor que las reprimendas.
—Callar y actuar entonces.
—El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo.
—Bueno, señor Voltaire, ya tiene arregladas todas las luces de su casa.




Amistosos

24.8.20



La amistad es, como tantas cosas en la vida, poliédrica. Tiene muchas caras y tiene muchos tiempos. Para Cioran la amistad era incompatible con la verdad, «De ahí que sólo sea fecundo el diálogo mudo con nuestros enemigos». En cambio, Voltaire recomendaba: «Cambiad de placeres, pero no cambiéis de amigos». Hay amistades latentes, displicentes y complacientes, y puede que como el pájaro deba, cada día, reinventar su vuelo.



La mujer infinita

23.8.20



Nunca terminó de amarla.



Veraneantes

22.8.20



Es agosto de un caudaloso calor. ¿Un agosto poblado de silencios, ausencias y nocturnas soledades? ¿Es agosto agostado por el miedo que veranea en las ciudades? Nada se puede contra lo cabal de esta pandemia y la seguridad fungible donde estábamos instalados. Vivir hacia adentro, como quien vive en un laberinto, parece la única solución.



Interfectos

21.8.20



Las guerras son crueles con todas sus víctimas.



Hazañas

20.8.20



Decía William Faulkner: «Voy a retomar mi pobre vida, tan sosa y tranquila, donde las frases son aventuras». Y tanto, cada día emprendo una odisea de las palabras mientras vivo una sosa existencia entre las contingencias de la escritura y su lenguaje.



Ladrones

19.8.20



¿Las ideas se pueden robar?



Apicultores

18.8.20



—Me gustaría volver a tener veinte años con lo que sé ahora.
—Serías un joven viejo y la cosa no tendría ninguna gracia.
—Podría aprovechar para no cometer los errores que cometí.
—Cometerías otros.
—Me aprovecharía de lo que sé para adelantarme a los acontecimientos.
—Te aburrirías de saberlo todo.
—O no. Todo comienza de nuevo.
—El tiempo es tan líquido como esa miel que recoges: se elabora en su fluir.




Indicios

17.8.20



Un aforismo es el inicio de un gran texto aún no escrito.



Inocencias

16.8.20



Nunca quiso amarla pero la amó con el sentimiento de quien desconoce el amor.



Subsistencia

15.8.20



A veces escribo cosas que después borro para que la nada tenga sostenimiento.





Lesiones

14.8.20



—Me gustaría decir: a nadie herí y salí ileso de la vida.
—Nadie sale indemne de una vida sin herirse y que lo hieran.



Cinéreos

13.8.20



Hay una enfermedad vegetal llamada ‘tristeza de los cítricos’, que vuelve grises las ramas de los árboles hasta hacerlas morir. En los humanos la tristeza los vuelve ceniza hasta que los barre el tiempo.



Paralogismo

12.8.20





La mañana era parca en presencias cuando apareció el primer cliente conocido.
—Tú me dirás qué quieres.
—Lo de siempre pero renovado.
—No me pidas cosas raras en el desayuno.
—Lo raro hoy es normal mañana.
—Qué me quieres decir —protestó ante el asiduo amigo.
—Antes los hijos se marchaban jóvenes de casa. Después se quedaron en el hogar bastante tiempo.
—¿Y?
—Y ahora vamos a ser los padres quienes nos iremos —y se echó al gaznate un largo tragó de café.




Disparatados

11.8.20



Fue Crisipo de Solos, estoico practicante del razonamiento gradual, quien reveló: «no creo en la perfección ni en el despropósito de la aritmética». Añadiría yo, no creo en llegar a la meta ni en el estallido de la fonética.



Neurológicas

10.8.20



La inmediatez es el mal nervioso de esta sociedad.



En concierto

9.8.20



El pianista, ante la queja, observó: «quedarse dormido plácidamente en unos de mis conciertos en el mejor halago para mi interpretación. Quien lo hace sueña mi música».



Fortalezas

8.8.20



A quien siempre creen tener razón solo hay que reforzarles sus argumentos para que persistan en su error.



Saber popular

7.8.20



Quien miente entre mentirosos, ya no miente, solo engaña.



Rezagado

6.8.20



Últimamente creo que alguien me persigue. Me vuelvo y no veo a nadie. Sospecho que soy yo que me voy quedando atrás.



Aturdimientos

5.8.20



A mí hay ciertas cosas que me suelen dar vértigo y por eso recuerdo que en los proverbios y consejos de Juan de Mairena se puede leer: «Huid de los escenarios, púlpitos, plataformas y pedestales. Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura». Mi línea del horizonte está siempre a la altura de la mirada del prójimo.



Llevadero

4.8.20



Una sociedad que tolera bastante bien la hipocresía, termina por vivir en una realidad soportablemente falsa.



Extinguibles

3.8.20



El amor es una llama inextinguible que nunca se apaga. Si acaba es porque nunca existió.




Tareas

2.8.20



Mientras extendía los brazos con las palmas de las manos enfrentadas para ayudar a su abuela a ovillar la madeja, pensaba que ese gesto era como liar el mundo: con cada vuelta una pelotera mayor.



Circunspecciones

1.8.20



Cuando mantengo una conversación con una persona desconocida sobre mi afición a escribir, su cara, casi siempre, termina siendo un poema. «¿Y qué escribes?», me pregunta. «Poesía», le respondo. «Ah, yo es que la poesía no la entiendo», expresa con amabilidad por no decir lo que verdaderamente piensa.