El sastre
21.6.26
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Desempleado
14.6.26
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Intertiempo
7.6.26
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Viajero temporal
31.5.26
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Cambio de hora
24.5.26
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La maldición de los números
17.5.26
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Recortable
10.5.26
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Mutismo
3.5.26
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Bailora
26.4.26
Acabó en comisaría para denunciar que le habían quitado lo bailao. El agente levantó la vista con desgana.
—¿Cómo dice?
—Que me lo han quitado —insistió ella—. Todo. Hasta el último paso.
No llevaba pruebas, pero sí una certeza: las piernas le pesaban como si nunca hubieran aprendido nada. Intentó demostrarlo allí mismo, en medio del pasillo, pero sus pies apenas supieron dudar.
—Antes bailaba —dijo—. Y ahora no queda ni el recuerdo.
El agente anotó algo que no escribió.
—¿Cuándo ocurrió?
Ella pensó.
—Anoche… o hace años. No lo sé. Pero alguien se lo está llevando.
En la sala de espera, un hombre mayor tarareaba una música inexistente. Sus dedos marcaban el ritmo sobre el bastón con una precisión sospechosa. Ella lo miró fijamente. Se acercó despacio.
—Disculpe —dijo—, ¿de dónde ha sacado ese compás?
El hombre sonrió, como quien no debe nada a nadie. Y por un instante, muy breve, sus pies recordaron pero ya no eran suyos.
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Sin regreso
19.4.26
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Caperucita feroz
12.4.26
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Espíritu maligno
5.4.26
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Destrezas
29.3.26
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Endemoniada
22.3.26
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El oráculo
15.3.26
Algunas
noches miro por la ventana y veo cómo un humillo blanco se eleva desde los
edificios. Son los sueños que se le evaporan a la gente. He fabricado una
máquina que captura ese humo y traduce los sueños. Al principio, solo eran
palabras sueltas: caer, volver, nadie. Luego llegaron
frases más completas, todavía húmedas y tibias: no cierres la puerta, todavía
está aquí, no era un accidente. Mi máquina las imprimía en tiras de
papel que se enroscaban en el suelo, como serpientes cansadas y durante
semanas, leí sueños ajenos con la discreción de un ladrón. Hasta que una noche,
la máquina dudó. El humo tardó en traducirse. Tembló dentro de los tubos, como
si no quisiera convertirse en lenguaje. Finalmente, la impresora comenzó a
escupir una sola frase, repetida una y otra vez: Te está mirando. Apagué
la máquina pero el humo seguía entrando por la ventana.
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Contrariedad
8.3.26
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Humedad
1.3.26
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Difuso
22.2.26
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Última mirada
15.2.26
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La paradoja numérica
8.2.26
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