¿Es un drama la libertad?
Confianzas
15.12.09
—Nunca te fíes de una persona que no bebe —le explicó.
—Qué tienes contra los abstemios —preguntó su interlocutor intrigado.
—Una persona que no bebe no es clara —dijo con gravedad.
—De quien yo recelaría, en todo caso, sería de quien nunca se ríe.
—Hay grandes modelos deíficos a quien no se les conoce el menor rictus de sonrisa.
—Por eso no confío en quien carece de esa faceta. Su obnubilación los sitúa fuera del mundo.
—¿Y eso es malo? —preguntó algo desubicado.
—Diría que no es bueno para la salud.
La revolución cotidiana
14.12.09
El mundo no cambia de un día para otro. Es una larga tarea de siglos la que nos ha traído hasta este momento y la que nos alejará del mismo. Es por ello que siempre he pensado que los verdaderos cambios funcionan por el boca a boca, en la proximidad. La última premio Nobel de Literatura, Herta Müller, criticó en su discurso algunos de los aspectos del liberalismo económico y el incumplimiento de los derechos humanos, y dijo que la escritura no podía cambiar eso pero sí «hablar a cada persona, una por una», y no hay nada tan fuerte como ese hecho.
Empuje hidrocéfalo
13.12.09
Por comprobar el principio de Arquímedes, sumergió su cabeza en la bañera y comprobó que el mundo se inundaba de ideas mientras él se ahogaba.
Definición
12.12.09
En matemáticas, dos objetos son considerados iguales si tienen un mismo valor. En la vida dos personas que tienen el mismo valor son tratadas con suprema desigualdad. El cálculo humano es tan erróneo.
El Lele
11.12.09
Fue uno de los personajes más odiados y temidos de la infancia. Ayudaban a marcar más ese sentimiento, su alta y esmirriada figura desgarbada que se distinguía desde lejos. Apenas alguno de los críos lo avistaba, daba la voz de alarma que corría por el barrio como la pólvora. El Lele cazaba perros a lazo con un tubo metálico del que sobresalía un alambre en forma de pera y, por tanto, atacaba el amor por los animales que suelen atesorar los niños. Todos corrían a esconder sus mascotas callejeras para que no fueran llevadas a la perrera y después sacrificadas. Incluso, llegado el caso, el inconsciente animalismo de los chavales hacía que se enfrentaran con aquel hombre y tirándole piedras para que soltara al último chucho capturado. Sobre el Lele se referían terribles leyendas urbanas siendo la más famosa que su alimentación estaba basada en la carne de perro, tan alejada de la realidad porque por cada ejemplar pillado le pagaban una mísera cantidad de dinero para mantener a su numerosa familia.
Lo que más me impresionaba era ver a los chuchos alejarse en un destartalado camión mientras los escuchaba aullar y pensaba en la ejecución que les esperaba. Tampoco me gustaba el trato que algunos chiquillos practicaban a los canes como masturbar a un pobre cachorro para que anduviera detrás de ellos todo el día, o cuando una pareja canina en plena copulación la perseguían a pedradas para que dejara de practicar un acto aparentemente obsceno.
El Lele fue el primer enemigo público de mi niñez.
Etiquetas: cuentos locales, historias, lele
Verbalizar
10.12.09
Las bitácoras permiten decir cosas que están vedadas a las conversaciones cotidianas. Hablar de aquello que algunos no se atreven decir ni frente al espejo. Por eso no es infrecuente encontrar blogs que titulan con frases parecidas a ‘lo que nunca te diría a la cara’, ‘confesiones de un inconfesable’, o ‘las indecibles pensamientos nunca dichos’. La terapia comunicacional que ejercen los blogs sobre la mejoría del mundo es algo que, algún día, se tendrá que valorar.
Terapia de pareja
8.12.09
—Las relaciones de pareja están basadas en verdaderos conflictos.
—¿No lo están en la armonía?
—No parece que eso sea así. Es la resolución de los problemas quienes procura un horizonte más amplio.
—No estoy de acuerdo. En todo caso eso será consecuencia del flujo afectivo.
—Lo que fortalece a una unión es la superación de los obstáculos más que cualquier otro motivo.
—Son los sentimientos y no el sentido común los que sortean las adversidades.
Remedo
7.12.09
«El plagio es la destilación del artista. La obra del plagiario el alambique. La distancia más corta entre dos obras de arte es el plagio. Porque entre dos piezas perfectas de una máquina no se concibe la inexistencia de un ensamble discontinuo y también perfecto», advierte el escritor Alberto Laiseca. Toda una distinción haber motivado el más mínimo interés de quien se molesta en reproducir un objeto creado hasta abrazarlo en su simulación. A fin de cuentas, como indica Cioran, «existir es un plagio.»
Quisicosa
6.12.09
Escribió un cuento incomprensible y lo dio a leer. Todos entendieron el final menos el autor.
Etiquetas: cuentos diminutos
Manolito
4.12.09
Alan Turing imaginó a mitad del pasado siglo que la máquinas llegarían a pensar por sí mismas. Mi curiosa inocencia me hacía detenerme, cada tarde al salir del colegio, frente al escaparate de la tienda de tejidos. Miraba a Manolito, un maniquí articulado que movía los brazos y la boca, y no salía de mi asombro mientras pensaba en su alma de autómata. La inocencia es una puerta a la imaginación con la que hemos llegado a escuchar el pensamiento de las máquinas.
Manifiesto
3.12.09
'En defensa de los derechos fundamentales en Internet'
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que...
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Es tiempo de luchar y en ello se justifica la presencia del texto anterior en este blog. También como respaldo y propagación de los planteamientos que contiene.
Es tiempo de luchar y en ello se justifica la presencia del texto anterior en este blog. También como respaldo y propagación de los planteamientos que contiene.
Interacciones
1.12.09
— Hubo un tiempo en que creí en la felicidad.
—¿Tan desgraciado te sientes que has dejado de creer?
—No es eso. Es ella la que ahora no cree en mí.
—La infaustidad crece entre quienes se alimentan de lamentaciones.
—También entre quienes son colmados por el azar y desposeídos al momento.
—El retranqueo en la física de la satisfacción no es bueno.
—Tampoco pienso que sea lo mejor la química de las emociones.
Exánimes
30.11.09
El papel del escritor es, según Jenaro Talens, «destruir las palabras, agotar su caudal». Y no será que la suerte de aquel que escribe es la de ser consumido por las propias palabras, aniquilado por el sólo hecho de la escritura.
Noctívagos
29.11.09
No dejaron de amarse durante toda la noche y cuando amaneció supieron que no existían.
Etiquetas: cuentos diminutos
Cronográfica
28.11.09
Existe un tiempo que transita dentro del tiempo en dirección contraria. Un tiempo sentimental y memorístico que registra el paso inexacto de las horas.
Inquinas literarias
27.11.09
La rivalidad en el terrero literario da para una procesión de anécdotas. Huidobro dijo de Neruda que escribía una «poesía fácil, bobalicona, al alcance de cualquier plumífero», una «poesía especial para todas las tontas de América». Y Tolstoy afirmó que «la fama indiscutida de la que goza Shakespeare como escritor es, como todas las mentiras, una gran maldad.»
Recuerdo un rifirrafe literario entre los escritores José López Rubio y José Martín Recuerda. El primero me confesó en una entrevista que consideraba al segundo un epígono de García Lorca, a lo que éste le refutó en la siguiente entrevista que sus reseñas en los compendios literarios eran minúsculas en comparación a sus entradas y lo acusó de ser epígono de Benavente.
Nunca olvido la atribuida Valle Inclán que, tras nombrar una calle de Madrid con el nombre de José de Echegaray por el premio Nobel de Literatura otorgado en 1904, decía que cuando tenía que enviar una carta a un amigo que vivía en esa dirección, escribía en el sobre «calle del viejo idiota» y que nunca el cartero le devolvió ninguna de sus misivas, por lo que entendía que todas las cartas llegaban al destino remitido.
Una de las batallas que me llamó más poderosamente la atención, por su ingenio mordaz, fue la del odio constante más allá de la muerte que profesó Quevedo a Góngora, sentimiento que plasmó en estos versos:
«Este que en negra tumba, rodeado / de luces, yace muerto y condenado, / vendió el alma y el cuerpo por dinero / y aun muerto es garitero... / La sotana traía / por sota, más que no por clerecía; / hombre en quien la limpieza fue tan poca / (no tocando a su cepa) / que nunca, que yo sepa, se le cayó la mierda de la boca. / Este a la gerigonza quitó el nombre, / pues después que escribió cíclopemente, / la llama gerigóngora la gente... / Fuese con Satanás culto y pelado: / ¡mirad si Satanás es desdichado!»
Cierto es que, en estas guerras libradas con palabras, no hubo víctimas mortales que sepa.
Subinternet
26.11.09
Entiendo −y puedo estar muy equivocado− que vivimos en una ‘edad dorada’, una especie de encrucijada donde la velocidad de penetración de la tecnología no ha dado tiempo a que se adapte el viejo esquema empresarial a las nuevas reglas impuestas. Gracias a ese desfase gozamos de una libertad y gratuidad en especial sobre el consumo cultural e informativo y de una comunicación sin precedentes. Aunque como nada es eterno esta época terminará y los límites volverán a reajustarse. Basta leer noticias como que la UE ha dado vía libre al corte de Internet sin pasar por el juez, algo que permitirá a los estados ejercer su control sobre las descargas de contenidos y que, en un futuro más lejano, podría desembocar en el control y restricción del contenido mismo.
Igual que podría abocar en una Internet con consumidores de productos pagados según su nivel económico y una ‘subinternet’ donde abundarán muchos productos basura y por donde viajarán quienes menos poder adquisitivo tienen o quienes más huyen de las limitaciones.
Veracidad y estadística
25.11.09
¿Cuándo es una verdad más verdadera, cuando la dice uno o cuando la creen muchos?
Etiquetas: pregunta
Disputas
24.11.09
—¿Al final te has divorciado?
—No ha sido posible, tenemos un problema.
—El proceso será costoso y los abogados son caros, supongo...
—No. Se trata de saber quién se quedará los niños.
—¿Se los quiere quedar él?
—No, que va, para nada.
—¿Entonces?
—No nos podemos divorciar porque ninguno de los dos nos queremos quedar con los niños.
Precepto
23.11.09
Para Ludwig Wittgenstein «lo que se deja expresar debe ser dicho de forma clara.» Una aspiración con la que me levanto cada mañana y que me persigue hasta acostarme cada noche como propósito ‘irrealizado’. La claridad va más allá del mero estilo literario ya que afecta, incluso, al propio estilo de vida.
Indecisa
22.11.09
El hombre del semáforo le parpadeó varias veces consecutivas y, por una vez, ella supo que podía pasar al otro lado de su vida.
Etiquetas: cuentos diminutos
Antropología de la decepción
21.11.09
Sin voluntad no hay destino porque incluso en la asepsia de la apatía hay un resquicio de resolución del azar.
Precocidad
20.11.09
Cada vez que me cruzaba por la calle con ‘Gustavito’, recordaba la letrilla del grupo Veneno: «me junto con toda clase de delincuentes/ a veces comen en frío y otras en caliente/ roban todos los días dos coches/ uno por la mañana y otro por la noche/ me es muy familiar su ternura/ y la facilidad con que divisan la basura/ al final me buscan una ruina/ y me venden como una lata de sardinas.»
Se inició tan temprano en el mundo de la delincuencia que era un chaval de diez y pocos años cuando ya contaba con una ristra de hurtos. Su fama corrió como la pólvora por la ciudad y no faltaron personas que acudieron en su ayuda para tratar de ‘reformar’ al muchacho.
En cierta ocasión organizaron una carrera contra la droga. ‘Gustavito’ participó en la misma e incluso leyó unas palabras finales como prueba de haber enderezado el rumbo de su vertiginosa existencia. A las dos horas la policía le había detenido por un nuevo hurto. Le supongo, incorregible, después de muchos años en alguna cárcel española.
Satisfacción
19.11.09
Los blogs no cambiarán el mundo pero permiten a algunas personas complacerse en eso que les gusta.
Suculencias
17.11.09
—Lo sensual es un plato de palabras —dijo al tuntún mientras caminaba.
—Eso es la intimidad del paladar —apostilló su acompañante.
—Nos hemos perdido en la codificación de la química legal y el envasado al vacío de los alimentos —aseguró.
—Igual que en los nuevos espacios literarios.
—Nutrirnos nos diferencia de los que no están vivos —sugirió y detuvo su paso.
—También entender las palabras que masticamos.
—Será que no sabemos administrar los sentidos porque la boca es tránsito de alimentos y palabras.
—De risas y de besos por igual —y rehicieron su camino en silencio.
Gozos
16.11.09
Si como dice Michel Serres «el gusto es un beso que la boca se da por mediación del sabor de los alimentos», lo placentero es una caricia que la mente se da por interposición de la imaginación y la alegría.
Paladar
15.11.09
Degustaba un exquisito concierto de música hasta que una fusa se le clavó en la garganta y estuvo a punto de morir ahogado.
Etiquetas: cuentos diminutos
Los ‘yonis’
13.11.09
Adentrarse en aquellos andurriales era como traspasar la frontera de la inocencia. Con cada paso dado en esos parajes crecía el riesgo y se apoderaba de mí una sensación de temor, semejante a la que veía en el cine cuando los exploradores penetraban en el territorio comanche, y se acrecentaba la inquietud por ser descubierto junto a la pandilla con la jugaba.
Los ‘yonis’ eran un grupo de chavales que rozaban la adolescencia. Todos habíamos oído hablar de su travesuras mezcladas con actos cuasi delictivos como pequeños hurtos y algunas gamberradas, relatos que se amplificaban en los cuchicheos de los niños. Habían fabricado arcos con ramas de adelfas y flechas de carrizo con puntas de lata, cinturones de cuero con flecos y una funda para un puñal, donde algunos guardaban un arma blanca, así como gomeros.
Cuando realizábamos alguna excursión a las viejas minas de zinc abandonadas desde hacía años, en nuestras mentes infantiles no dejaba de estar presente la terrible acechanza de los ‘yonis’ y un temido encontronazo con ellos. Sólo en una ocasión ocurrió tal desventura.
En las minas de atutía no topamos con los ‘yonis’. Allí fuimos hechos prisioneros porque casi nos doblaban en edad y en cuerpo, y nos condujeron a un pequeño bosque de eucaliptos. Dijeron que nos harían la carrera de la flecha, una prueba para salvarnos sacada de alguna película de indios. Lanzaban un flecha y el que la traía de vuelta se podía marchar. En una de los lanzamientos pude llegar antes que otros chicos pero tuve un dilema moral, en el grupo de los prisioneros viajaba un pequeñajo que corría menos que el resto y que no tenía oportunidad de escapar. Le di mi flecha.
Al final quedé yo sólo y los ‘yonis’. Amarraron mis manos con un alambre de espaldas a un árbol. Simularon disparar sus flechas contra mí. En esos momentos pensé que aquel juego podía terminar en alguna mala herida y entre lágrimas les dije que pararan. Mi llanto debió ablandarles o se aburrieron del juego y me dejaron marchar. Volví con mis amigos alborozado y pensé en su pequeña crueldad, entonces incomprensible para mí.
Consumos
12.11.09
El mayor consumo de tiempo que los internautas de todo el mundo invirtieron en Internet durante el mes de septiembre, unos 4.000 millones de horas, lo hicieron en Microsoft gracias a un artilugio llamado Messenger, en especial su chat, según comScore Media Metrix. Es decir que gran parte de la revolución tecnológica se invierte en la evasión de la cháchara.
Le siguió Google con un consumo 2.500 millones de horas, Yahoo! con 1.700 y Facebook con cerca de 1.400, otro de los grandes prodigios del embelesamiento humano en la era de las relaciones virtuales.
El maestro zen
10.11.09
—Se como las plantas —le dijo.
—Cómo maestro —le interrogó el aprendiz con curiosidad.
—Míralas. Cuantos más excrementos le echan más crecen.
—Qué quieres decir maestro —dijo extrañado el discípulo.
—Que tenemos la necesidad de reciclar todo aquello que nos echen encima y transformarlo en energía vital.
Luego de respirar profundo, el maestro zen juntó sus manos y cerró los ojos para seguir en su meditación. El novicio volvió, mientras pensaba en lo escuchado, a su tarea de segar la hierba.
Ecos
9.11.09
Según Nicholas Chamfort «hay épocas que la opinión pública es la peor de todas.» Y la actual puede ser una de ellas dado su estado de soterramiento y la virtualidad de su voz, cada vez más anónima y cada vez más disgregada en la 'normalidad'.
Un punto final
8.11.09
En su blog publicó una frase de su autor favorito y cuando éste la leyó se suicidó.
Etiquetas: cuentos diminutos
El inspector Arguila
6.11.09
En él se resumían todas esas características que hacen de una persona un personaje literario. El inspector Arguila y su eterna gabardina, que parecía robaba al mismísimo Humphrey Bogart, aparecía en los lugares más inesperados e insólitos y cuando menos lo esperabas. De no ser por su físico enjuto y enclenque hubiera dicho que era una reencarnación de Ignatius J. Really.
Ocurrió que aquel estudiante de tanto usar el personaje inventado se olvidó por completo de su persona y ya nadie lo llamaba por su nombre, sino por el mote adoptivo. Gustaba de impresionar a la gente joven haciéndose pasar por un verdadero policía secreto y les requisaba el hachís.
Vivo después de muerto
5.11.09
Existen algunas páginas webs dedicadas a emitir un mensaje póstumo desde ultratumba. La última voluntad desde el más allá, ese postrero consejo o reproche final a los seres queridos u odiados. Un protocolo se activa y el correo electrónico se encarga de transmitir el testamento de quien se ausentó de los vivos. Es un fenómeno conocido como ‘Libro de la muerte’ que, entre ingleses y norteamericanos, goza de una cierta popularidad y que no tardará en extenderse a países como España. Incluso se pueden proyectar mensajes para que sean enviados en fechas concretas. Algo así como si programara los comentarios de este blog para que aparezcan cuando ya no esté entre los vivos.
Nota del autor para tranquilidad de los lectores de esta bitácora.- Este post cierra un mini ciclo de reflexiones relativas a la naturaleza efímera de la existencia.
Expectativas
3.11.09
—Desde que nací estoy esperando morirme.
—¿Esperas morirte?
—¿Tú no?
—Yo no estoy esperando la muerte.
—Bueno, será la muerte quien te espere a ti.
—Yo espero vivir.
—Piensa que es la única cosa que se puede esperar sin que te falle.
Difunto
2.11.09
Advierte Cioran: «La muerte es demasiado exacta; todas las razones se encuentran de su lado.» Es por ello que es la única confiabilidad a la que otorgo crédito.
Pésame
1.11.09
Fue a ofrecer las condolencias a un conocido por el fallecimiento de un familiar. Al acercarse a la casa vio la mesilla con el libro de firmas y las sillas en la puerta. No era una tarea grata, más había que cumplir. Fuera no había gente y pensó que quizás era muy pronto o muy tarde. La entrada de la calle abierta y en el recibidor los asientos permanecían vacías. Tampoco se escuchaba ningún ruido que advirtiera de gente dentro de la vivienda. Se extrañó y dudó si entrar o marcharse para regresar después, aunque se dijo que ya que una vez allí no era cuestión de volver otra vez. Entró con parsimonia mientras buscaba con la mirada la presencia de alguien. El velatorio estaba vacío. Su olfato lo orientó hacia el olor a crisantemos, gladiolos y lirios que emanaba desde una habitación al fondo del domicilio. Durante un instante estuvo desconcertado sin saber a dónde ir, pero se decidió y llegó hasta la estancia donde permanecía el féretro. El cadáver faltaba y en su lugar un cartel indicaba: «ni vivo ni muerto». Sintió un repentino escalofrío y se marchó. Caminó molestó un rato porque consideró inútil su acción y, sobre todo, se sintió frustrado por no haber podido dar el pésame a nadie.
Etiquetas: cuentos de domingo, cuentos diminutos
Las 'benildes’
30.10.09
Entre las tareas gratas de ser recadero en la infancia estaban los encargos de mercería. Ir a comprar una cremallera, unos botones o una bobina de hilo al salir del colegio me producía cierta fascinación. Al llegar a la tienda no me importaba, incluso, que alguna persona mayor se saltara mi turno, algo que me permitía permanecer en aquel lugar y observar, durante más tiempo, un universo caótico e ilógico. Me eternizaba en una esquina del pequeño local hasta que mi presencia era descubierta por una de las 'benildes’ y me requería para ser despachado. Las dependientas y dueñas del comercio recibía ese apelativo porque el nombre de una de ellas era Benilde, aunque nunca supe cuál de las dos fue bautizada como tal.
‘La tienda de los líos’, como era conocido el pequeño negocio, constaba de una sola habitación y un par de pequeños cuartos sin puertas que servían de almacén detrás del mostrador. Desde dentro de los pequeños cuartos descendía una montaña de muestrarios de botones, ovillos, bobinas de encaje, adornos y otros artículos de costura, por donde las 'benildes’, junto a su padre –un hombre menudo y enlutado–, escalaban o descendían en busca de alguna petición de los clientes. Siempre me preguntaba cuánto tiempo habría tenido que pasar para formar tan extraordinaria pila de objetos que llegaba casi al techo del fondo de las habitaciones. Era un cálculo imposible para mi mente infantil y sólo pude averiguar que cualquier objeto que iba a parar al suelo jamás era recogido. La causa todavía hoy día es un misterio para mí, al igual que aquella atmósfera de tristeza y poca luz que allí se respiraba.
Delincuentes cibernéticos
29.10.09
Internet es un espejo del mundo real. Un invento prodigioso que ha causado una revolución cuyas consecuencias definitivas son aún desconocidas. Su maravilla no sólo reside en la aportación que hace a la comunicación y al conocimiento entre otros muchos aspectos donde están involucradas las personas. Sorprende también porque a la vez que crece su cara amable, en correspondencia, prospera el lado facineroso del ser humano como el caso de la falsa publicidad infectada de virus. Es nuestro sino.
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