Subinternet

26.11.09



Entiendo −y puedo estar muy equivocado− que vivimos en una ‘edad dorada’, una especie de encrucijada donde la velocidad de penetración de la tecnología no ha dado tiempo a que se adapte el viejo esquema empresarial a las nuevas reglas impuestas. Gracias a ese desfase gozamos de una libertad y gratuidad en especial sobre el consumo cultural e informativo y de una comunicación sin precedentes. Aunque como nada es eterno esta época terminará y los límites volverán a reajustarse. Basta leer noticias como que la UE ha dado vía libre al corte de Internet sin pasar por el juez, algo que permitirá a los estados ejercer su control sobre las descargas de contenidos y que, en un futuro más lejano, podría desembocar en el control y restricción del contenido mismo.
Igual que podría abocar en una Internet con consumidores de productos pagados según su nivel económico y una ‘subinternet’ donde abundarán muchos productos basura y por donde viajarán quienes menos poder adquisitivo tienen o quienes más huyen de las limitaciones.

7 apostillas:

Joselu dijo...

Me temo que tienes razón. No deja de asombrarme que tener alojado un blog sea gratuito, o que buscar información en google, lo sea también, o acceder a la información de un periódico... Tarde o temprano todo lo que merezca la pena habrá de pagarse. Se habrá acabado entonces la época dorada de internet. Y creo que no falta mucho.

María dijo...

Yo, también estoy de acuerdo con vosotros.

La industria dicográfica, ha impuesto su canon. La publicidad, ha entrado en las descargas, puesto que se las pretende desalojar de la TV, y tendrá que amortizar esa inversión.

Por tanto, el consumo libre y gratuito de internet en breve, se arbitrará bajo criterios mercantilistas, como todo, en esta sociedad de consumo, donde casi nada, es gratis.

Muchos besos.

Al59 dijo...

Aunque en casa tengo un filtro que me las evita, al ir a contestar en el ordenador del instituto me sale una ventana intrusa con publicidad de esto y aquello. Mientras quede en eso... Temo, como vosotros, que la mutación negativa vaya a más; pero, por otra parte, la 'cultura de Internet', gratuita e igualitaria, tampoco se va de dejar borrar del mapa como si nada. Creo que hay que disfrutar del momento (y sus posibilidades), pero también estar dispuestos a dar alguna batalla, más adelante. Gratitud obliga.

El futuro bloguero dijo...

Y qué sentido tendrán las conexiones a 3 MB o a 20 MB solo para consultar el correo electrónico o ver un blog...

Esperaremos a ver...

Juan Navarro dijo...

Eso será así mientras la propiedad privada sea la base de nuestro sistema, y mientras la valoración de la obra (y, por lo tanto, el respeto al autor) no sea resultado de la obra misma sino de los intereses que confluyen en ella.

Aaoiue dijo...

Aparte del asunto de que por orden judicial se pueda bloquear la cuenta de alguien o a esa persona o a su ordenador (y es que no sé qué es lo que se interviene), tema que no es menor ni mucho menos, lo que persigo ahora es la cosa del posicionamiento, lo privilegiados que se ven los blogs, p.e., por Google. Si el posicionamiento sigue determinando el tráfico en internet, el que consiga hacerse con la ingeniería o la estrategia de del posicionamiento no tendrá que preocuparse por la libertad de expresión ni su gratuidad ("gratuidad" en el sentido no de innecesaria, por supuesto).
No me alargo más.
Espléndida reflexión, Paco.

peter dijo...

no estoy de acuerdo, la cultura está cambiando, ahora todos hacemos arte, tenemos en nuestras manos cámaras para hacer foto y vídeo en condiciones, tenemos ordenadores para hacer música, y un sinfín tecnológico de creatividad y divulgación al que tienen miedo las discográficas y empresas por el estilo. Un blog no es gratis, en el mío por ejemplo hago publicidad a wordpress, y si quiero hacer cambios los pago, a un precio bajo si, pero es a nivel mundial con lo cual tienen grandes beneficios, y así con todo, mail, webs gratuitas, youtube, etc. No hay gente trabajando gratuitamente, si lo hacen es por placer y porque tienen otra fuente de ingresos, eso está clarísimo. La cultura está cambiando gracias a los medios