El ‘Lele’

11.12.09



Fue uno de los personajes más odiado y temido de la infancia. Contribuía a acentuar esos sentimientos, su alta y esmirriada figura que se distinguía con facilidad en la lejanía. Apenas alguno de los críos lo divisaba, daba la voz de alarma que corría por el barrio como la pólvora. El ‘Lele’ cazaba perros a lazo y, por tanto, atacaba el amor por los animales que suelen atesorar los niños. Todos procedían a esconder sus mascotas callejeras para que no fueran llevadas a la perrera y después sacrificadas. Incluso, llegado el caso, el inconsciente veganismo de los chavales hacía que se enfrentaran con aquel hombre y le lanzaban piedras para que dejara libre al último chucho capturado. Sobre el ‘Lele’ se contaban terribles leyendas urbanas, la más famosa de ellas era que sólo comía carne de perro, cuando la realidad era que le pagaban, por cada captura, una mísera cantidad para alimentar a su familia.

Lo que más me impresionaba era ver a los perros alejarse en aquel destartalado camión mientras los escuchaba casi gimotear y pensaba en el sacrificio seguro que les esperaba. También me inquietaba el trato que los propios chavales propinaban a los canes, entre los que se incluía masturbar a un pobre cachorro para que les siguiera todo el día, por no mencionar cuando una pareja de perros en plena copulación era perseguida a pedradas para que dejara de practicar aquel acto obsceno.

El ‘Lele’ fue el primer enemigo público de mi infancia.

6 apostillas:

microrrelating dijo...

¿Y por qué le llamaban el "lele"? ¡Qué intriga!
Sí, la verdad es que pinta como una figura terrorífica... aunque en realidad no fuese más que un pobre hombre. Por suerte, los niños saben cómo teñir el día a día con su propio barniz de aventura.
Saludos.

Juan Navarro dijo...

No hay infancia sin su "lele". Quizá porque los miedos han de tener una figura en la que personificarse. Quizá porque es el primer paso de un recorrido iniciático. Quizá porque los "leles" necesitan "enemigos" del tamaño de su marginalidad.

Princesa Letizia dijo...

Piensa en los amigos y olvida los enemigos.

Besos de Princesa

Joselu dijo...

Un personaje inquietante este Lele, y más visto con los ojos de la niñez, que es una especie de ensoñación que intentamos recuperar mediante la literatura. Buen retrato de esa galería atractiva de tu recuerdo.

Luis Valdesueiro dijo...

Ah, los perros de antaño...

Jose dijo...

En Alhama había y hay aúnotro Lele, un saludo.