Mayéutica

6.10.06

― Sé lo que sé y sé lo que no sé. Esa es mi verdadera sapiencia ―dijo el filósofo ateniense.
― ¿Y si ignoras lo que sabes y lo que no sabes posees el verdadero desconocimiento? ―preguntó el alumno.

Corazón roto

5.10.06


Alguien me aconsejó una vez que no me enamorara de una mujer con el corazón destrozado porque, en su estado, suele repartir los pedazos. ¿Sucederá igual con el del hombre?

Zodiaco

4.10.06

Veo a la gente leer el horóscopo en los diarios y me pregunto qué buscan.

El entierro celeste

3.10.06


Para el budismo el cuerpo no es más que un despojo. En cumplimiento de esta creencia, en una región del Tibet, cuando alguien muere su cadáver es llevado hasta lo alto de un monte donde un “enterrador” lo desnuda y le corta tiras de piel. Entonces acuden los buitres y lo devoran hasta que sólo queda el esqueleto, cuyos huesos machaca con un martillo y los rocía de harina para que terminen de comérselo. A penas dos horas después nada queda del cuerpo.
Pienso, entonces, si para un escritor no sería también edificante dar de comer sus textos a los lectores hasta que acaben con ellos y no quede ni una palabra.

Eva

2.10.06


Nunca le perdonaré a Dios que me creara porque la primera mujer fue rechazada por Adán.

El muro de las lamentaciones

1.10.06

Hasta el muro más gallardo suele tener una intención lamentable. (Al59)


Lamento lo irrevocable de lo pasado y lo irremediable de lo conocido. (Javi)

Haber perdido tanto tiempo lamentándome por las ausencias sin poder imaginar el maravilloso futuro que me esperaba: el presente que me abraza. (A k e l a)

Lamento no lamentarme de mis lamentos... (Caufield)

Yo me lamento, tú te lamentas, él se lamenta, nosotros nos lamentamos, vosotros os lamentáis y ellos se lamentan. Parece que así no haremos un mundo mejor. (3,14)

No haber reaccionado antes... La vida se nos pasa y las decisiones nos marcan... (Lotetari)

Lamento haber perdido los sueños y la inocenica de mi niñez. (La compi)

Es tan grande el vacío que nos cubre como un cobertor en pleno invierno. (Eve)

En el desencuentro hallé el encuentro. Sin separación no hay anhelo. Todo empieza de alguna manera, todo nace, pero no todo termina. Quizás, por eso, nací bajo el signo de piscis. (Blackwidow)

Es perfecto para todas las personas que no tenemos motivo alguno para lamentarnos. (Nuria)








Aviso: todos los comentarios que lleguen a este post serán editados en el mismo.

Cómo escribir un blog y ser famoso

22.9.06


Lo vi en una feria del libro entre los saldos y lo debería haber comprado. Ahora no recuerdo ni la editorial ni el nombre del autor quien proclamaba que se trataba de un manual de autoayuda para esa nueva “casta social” que se denominan blogueros.

De lo que pude leer en su contraportada recuerdo, más o menos, que venía a decir que una buena carga de morbo no lo vendría mal a una bitácora.

En Cómo escribir un blog y ser famoso se recomendaba colocar muchos vídeos de YouTube; agregar etiquetas con palabras como wiki, friki, weblog, blog; algunas chorradas simpáticas rebuscadas en el ciberespacio y copiar, pegar y recortar cuantos contenidos se vieran interesantes en otros blogs mencionando o no su autoría.

En caso de no obtener una rentabilidad inmediata con estas estrategias, el autor aleccionaba cómo criticar, abiertamente, a las bitácoras más famosas, si antes no se había podido conseguir la amistad o el padrinazgo de alguna de ellas. Otra salida era organizar una romería de comentarios por la blogosfera.

Sí recomendaba el autor como imperativo tratar de utilizar los grandes medios de comunicación generalistas: prensa, radio, televisión como plataforma publicitaria. Para lograrlo buscar contactos dentro de ellos, hacer amigos, hacer la pelotea.

Tampoco hay que espantarse, es lo que también ocurre en la realidad no virtual.

Delusión

8.9.06



He soñado que el mundo tenía arreglo.



La rueda de la existencia

7.9.06




Para el camino de la perfección el budismo expone la práctica de seis conceptos: la generosidad, la moralidad, la paciencia, el esfuerzo en la práctica, la concentración y la sabiduría.

Aparte de la moral –más relativa según qué modelo cultural–, los otros cinco preceptos son admisibles en nuestro nicho existencial y, sin embargo, cuántos de ellos son cumplidos.



Violencia

6.9.06

“Una treintena de jóvenes agrede con piedras y patadas a una compañera de instituto en Burgos”
¿Voy a escribir yo luego de la alegre juventud?

Nota.- Enlaces a la noticia:

SOS Bullying define la paliza a una niña en Burgos como una "agresión grupal debido a una manipulación de unos líderes"

Identifican a diez jóvenes relacionados con la agresión en el instituto

Movimiento contra la Intolerancia pide medidas penales contra menores de 14 años, ante casos como la agresión en Burgos

El camino más corto es el más largo

18.8.06


Un estudio del compartimiento humano determina que una persona no vuelve por el mismo camino que marchó a un lugar. Regresa por el itinerario más largo si el sitio donde debe volver no es de su agrado. Para ir recorrerá el camino más corto, pero para volver lo hará por el más largo de manera inconsciente.

Ruptura matrimonial

17.8.06


—Nos separamos hacen un mes— le confesó Maribel a su amiga.
—Y te costó muy caro el divorcio.
—No, como éramos pareja de hecho sólo tuvimos que rompernos el corazón.

Relatos vitales

16.8.06

Si pudiera escuchar, uno a uno, a todos los habitantes del planeta, podría saber al menos 6.000 millones de historias. ¿Y escribirlas luego?

Los viejos ‘blogueros’ nunca mueren

15.8.06

Dentro de cincuenta años quizás se pueda decir que los viejos ‘blogueros’ nunca mueren. Por ahora no, son todos tan jóvenes.

Caperucito Feroz y la Loba Roja

23.7.06


Este es un cuento a favor de la igualdad de género, en defensa de la coeducación y por un mundo donde los personajes de los cuentos populares cambien sus roles. Por ello Caperucito Feroz se convirtió en un personaje controvertido dentro de los cuentos clásicos, no sólo porque cambió de género al protagonista sino porque además asumió propiedades de su antagonista, el cual pasó a llamarse la Loba Roja.
Pormenorizados dichos asuntos puede comenzar el proceso narrativo que desarrolla este cuento, a la espera de que no existan otras interferencias que lo impidan. En especial, pienso en algunas que cuestionan el principio de autoridad del narrador y que pudieran derivar en una mala historia.
Había una vez un niño hiperactivo. Su padre, que quiso ser padre soltero, le había hecho una capa con caperuza para los días de lluvia y el muchacho la llevaba tan a menudo que todo el mundo lo llamaba Caperucito. Lo de Feroz vino después por lo cruel de la historia.
Un día, su padre le pidió que llevase unos pasteles a su abuelo que vivía al otro lado del bosque. El abuelo era diabético pero al padre de Caperucito le urgía cobrar la herencia, para lo cual ingeniaba estratagemas de cómo cargarse al viejo siempre abocadas al fracaso. Le recomendó que no se demorase en el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, no para él sino para los pobres animalitos que el niño mataba por el camino y, sobre todo, por la Loba Roja, una especie protegida por la leyes en peligro de extinción y que si el niño lastimaba el padre debería pagar una cuantiosa multa.
Caperucito Feroz se encaminó hacia la casa de su abuelito con la cesta llena de pasteles que, esta vez, eran sin azúcar. Antes el niño tenía que atravesar el bosque, un lugar siempre ejemplarizante por los personajes y las escenas que encontraba a su paso. Allí aprendió a diferenciar entre las relaciones sexuales de los humanos y de los animales, el porqué estaba de moda la piromanía, la caza de especies en vías de extinción y lo divertido que era disparar con gomero a todo lo que se moviera. En el bosque estaba como en su casa.
De repente vio a la Loba Roja que hacia régimen de adelgazamiento y estaba un poco esmirriada.
— ¿A dónde vas, loba? — le preguntó Caperucito con los ojillos vivos de niño que prepara una travesura.
— Hago ‘footing’ para adelgazar — le dijo a Caperucito.
— Cada día estás más flaca. Da asco verte — le soltó el niño.
— Y tú Caperucito dónde vas tan guapo.
— Voy a casa de mi abuelo a llevarle unos pasteles con arsénico que le ha preparado mi padre y que el viejo no se comerá porque sabe que mi padre anda detrás de la herencia. Y después jugaré a la ‘Game Boy’, pero cuando vuelva te preparas, anoréxica.
Caperucito puso su cesta en la hierba y comenzó a coger setas venenosas y pensó: «ahora tengo que cargarme al abuelo para que no me mande mi padre más a cuidarlo. Todas las tardes tengo que venir a atenderlo y me pierdo echar un partido de fútbol con mis amigos».
La Loba Roja se marchó sin decir nada pero imaginó que tanto Caperucito como su padre, cada uno por su cuenta, lo que pretendían era cargarse al abuelo. Entonces decidió ir a avisarle de las intenciones de sus familiares consanguíneos. El abuelo escuchó a la loba y resolvió que fueran pareja de hecho la loba y él, además de desheredar al padre y al hijo.
Al poco llegó Caperucito y se quedó pasmado cuando vio al abuelo y a la loba abrazados.
—Abuelito, abuelito, ¡qué haces con esa guarra!
— Niño eres un maleducado, hijo de la generación de Tarantino. Tú consideras que tienes todos los derechos y ningún deber, no tienes cultura y tu padre te ha malcriado dándote todo lo que le pides. Y además te crees que la vida es un videojuego.
— A mi padre se lo voy a decir.
— No te alteres — dijo la loba al abuelo —. Las cosas se resuelven con diálogo, sin violencia.
Caperucito Feroz cogió el móvil e informó a su padre de las intenciones de la pareja. El padre cogió su escopeta de furtivo y se presentó al instante.
Aquí debería finalizar el cuento porque puestas así las cosas, de seguir esto puede acabar como el rosario de la aurora o como una crónica de sucesos. Así que ahora, como narrador atribulado y cobarde, huyo de la escena y les pido, a ustedes, queridos lectores, que imaginen el final. O mejor que lo escriban.

Pie de foto

16.7.06


Alfredo había fotografiado, con su flamante cámara digital, cada segundo del tiempo de su existencia, cada detalle circundante durante los tres últimos días. Sus ojos no veían otra realidad que la revelada por el objetivo de su nuevo juguetito. Pero todo se precipitó la mañana que un aullido de su mujer le hizo salir del aislamiento fotográfico. Corrió hacia el cuarto de baño desde donde ella lo requería horrorizada.
—Mira un alien —le dijo. Alfredo sonrió.
—No es más que un insecto. Algo extraño, eso sí —le respondió.
—Pero se parece a alien.
—Las películas de ciencia-ficción copian el diseño de sus monstruos tras observar el mundo de los insectos —le detalló para sosegarla—. No te muevas que no se espante. Voy a por la cámara.
—Eso, lo único que te importa ahora es hacer fotos.
Alfredo volvió en un periquete y enfocó al extraño insecto con su cámara de 10 millones de megapixeles. Hizo un primer disparo y saltó el flash. Ocurrió entonces algo insospechado. Cuando el bicho recibió la luz de repente duplicó su tamaño. Se hizo mayor y cambió su forma.
—Oh! –exclamó.
—Arrrggg! —gritó ella con asco.
—Eso debe ser porque la luz aumenta la velocidad de duplicación celular —definió para apaciguarla. Existen microorganismos que al percibir un aumento de temperatura aceleran su cinética de crecimiento. Este debe ser sensible además a la luz.
Ante tal maravilla, Alfredo volvió a clicar su cámara. El insecto dobló su volumen y adoptó una nueva figura. Alfredo, perplejo y boquiabierto, separó la cámara de su rostro para ver el prodigioso acontecimiento. Su mujer corrió lejos del cuarto de baño para llamar al servicio de emergencias.
El asombro obligó al índice de Alfredo a disparar continuamente. A cada clic una nueva figura y un ser más colosal.
Al día siguiente fue portada de todos los diarios nacionales. Una foto retrataba una boca gigantesca y una negritud inmensa. Al pie se podía leer «La última foto de Alfredo». En el interior todo el reportaje.

Monogamia

15.7.06



A la oxitocina la llaman la ‘hormona de la monogamia’. Cuando las mujeres reciben un ‘contacto cálido’ de sus parejas como caricias, abrazos, mimos, masajes, suben los niveles de esta hormona que está relacionada, además, con la excitación y el orgasmo del hombre, y la elección de la pareja.



Dos filósofos

1.6.06



— Hay que ver cómo pasa el tiempo.
— Lo malo no es que es pase. Lo peor es cómo nos deja.



Rotura de flujo temporal

15.5.06



Dicen que se produce una rotura en la fluidez del tiempo, por ejemplo, cuando vemos repetidamente un vídeo de una situación emocional de nuestras vidas.



Desconcierto

14.5.06


No puede ser que el mundo vaya tan mal como dicen los pesimistas porque sino se hubiera parado. Tampoco va también como mantienen los optimistas, hay demasiadas evidencias en los desastres que ocurren. Muchas razones para creer en otra vida no hay. Tampoco certidumbres de que no la haya. Nuestra existencia es un eterna pregunta sin respuesta ¿qué es lo que pasa?

Descorazonada

13.5.06

Ella me confesó que no tenía corazón.
― ¿Qué fue de él? ― pregunté.
― Se lo di a los hombres para que se lo comieran.
― ¿Por qué lo hiciste? ― insistí.
― Porque a quienes quise, me lo dejaron inservible ― respondió con suma indolencia.

El Hombre de Vitruvio

12.5.06


Mi amigo Juan Pablo dice que es asimétrico. Tiene un ojo vago, un juanete en el pie de apoyo, una oreja más grande que otra y cada vez que se mide las manos su dedo corazón derecho es más largo que el izquierdo. Sus prácticas onanistas le desviaron el sexo hacia la izquierda. Por eso mi amigo es un descreído de la proporción áurea.

Masculineces

11.5.06


Hace meses escribí sobre las metamorfosis del nuevo hombre. Primero metrosexual, después metroemocional y por último vitalsexual. Ahora me entero que hay una nueva tendencia: el ubersexual. La definición de este último prototipo masculino tiene su miga: “hombres que se cuidan sin dejar de ser hombres”. Su icono George Clooney.
Vamos lo que se dice un hombre corriente de los que te encuentras todos los días en tu portal, en el hipermercado o en el trabajo.Es decir que los hombres estamos sometidos a continuas redefiniciones mientras nos llueven las etiquetas y los estereotipos.
Ya sabéis, chicos, el que quiere gustar que se ponga las pilas.

Vacilación

10.5.06

Trabajar en exceso lleva a la extenuación. Practicar la pereza conduce a la abulia. Cómo acertar con el punto de equilibrio.

Desprecio

9.5.06


Según algunos especialistas es predecible el futuro de una pareja. Basta medir el grado de desprecio que existe en la relación para vaticinar si seguirán juntos o no.
Despreciar a alguien equivale a su aniquilación y es algo que practican los grupos sectarios y ciertas religiones. Al parecer esa experiencia proviene de un uso ancestral de la tribu cuando separar a un individuo de la misma era casi como condenarlo a muerte. Atavismo que el ser humano no ha sabido desprenderse todavía.

Egoísmo solidario

8.5.06


Leo que a Bill Gate y a su esposa, Melinda Gate, les han concedido el premio príncipe de Asturias de Cooperación por su generosidad con países del mal llamado Tercer Mundo (de no ser que me demuestren lo contrario sólo reconozco un mundo).
Uno que es un mal pensado (el eufemismo ahora es llamarlo ‘políticamente incorrecto’) entiende que de generosidad nada, que se trata de dar una limosnita a los pobres para que no se mueran del todo.
De camino el todopoderoso Bill, a la vez que se sacude su conciencia, siembra para el futuro ya que piensa que en África y otras zonas pobres del planeta no hay ordenadores y es necesario irradiar su imperio para expandir las ventas.

La inmortalidad, el tabaco y el sexo

7.5.06

― Si fumas te vas a morir.
― Claro, acaso el que no fuma es inmortal. Estoy seguro que si eso fuera así nadie fumaría.
― ¿Y si fuéramos inmortales a cambio de no mantener relaciones sexuales?
― Entonces asistiríamos a más de un entierro, quién se iba a aguantar las ganas toda la eternidad.

La utilidad de lo inútil

6.5.06


Según la lógica de Lao Tse lo mejor en este mundo es confundirse con el terreno, ser un desconocido, no competir, no probar lo que vales, ser el último. Ser inútil y disfrutar de las cosas.
Esa distensión es interesante ensayarla a veces en la vida, incluso en las bitácoras.

Inquietud

5.5.06

¿Somos porque estamos o estamos porque somos?

Mitos

4.5.06

Entre las mitologías modernas más recurrentes está la del semáforo. Mi amigo Antonio cada vez que se detiene en un semáforo concreto dice que siempre se pone en rojo antes de que pueda pasar él.

Por más que le explique que el funcionamiento del cambio de luces se debe a una regulación programada, él insiste en su visión selectiva de la realidad.

Lenguajes

3.5.06

― Yo le he demostrado a mi jefe que soy una mujer con dos huevos que puede tirar adelante con el trabajo. Vamos que soy una tía cojonuda.

La memoria del mundo

2.5.06

Encontré sentado en un banco del parque a mi amigo Arsenio mientras meditaba. Tras saludarnos me contó en qué pensaba:«Apenas tengo una imagen de mis abuelos que murieron jóvenes, sí alguna que otra foto de mis abuelas. De mis padres más. Incluso algún vídeo. Las mías son numerosas y no digamos nada de las de mis hijos, alguno de ellos desde que estaban en el vientre de su madre.
Cuando pasen, digamos cien años, muchas familias dispondrán de un banco de memoria donde permanecerán archivados documentos gráficos y sonoros de varias generaciones.
Si un día despareciera el género humano de la faz de La Tierra quedarían almacenadas millones de imágenes nuestras dentro de las máquinas. Viviríamos como en ‘matrix’».

Día de los trabajadores

1.5.06


Debido a las condiciones de precariedad laboral y bajas retribuciones con que se realiza esta bitácora, he decido manifestarme en el rebalaje de la playa y expresar mi protesta con un chapuzón en el mar. Por cierto que el trabajo no dignifica la condición humana y tampoco ayuda mucho cuestiones como la directiva Bolkestein.

La canción del verano

30.4.06

Cada año nos castigan con una especie de himno oficial del verano. En esta ocasión me temo que la cosa va de música agropecuaria. Anda por ahí un chaval, de nombre artístico Koala, empeñado en que todos sepamos que se va a hacer un corral (‘Opá yo viacé un corral’).

La canción, con música muy pegadiza, recuerda a Fernando Esteso (‘Bellotero pop’, ‘La Ramona’, ‘El Zurriagazo’), a La charanga del tío Honorio y a tanto otros que han intentado ridiculizar al paleto rústico, bestia y analfabeto, un recurso muy manido y casi ofensivo.

Como antídoto contra esta horterada de canción, si me lo permiten, sugiero escuchar a Ludovico Einaudi, pero cada cual puede buscar su alternativa.

Estresados

29.4.06


José Ignacio es psicólogo. Ayer de mañana me lo crucé todo azorado por la calle.
― ¿Dónde vas con tanta prisa?
― Me ha quitado el coche la grúa, porque salí tarde de casa, tras discutir con mi mujer mientras comíamos por una noticia que ponían en la televisión sobre la relación con los hijos, ya que me reprochaba que trabajo demasiado y no tengo tiempo para la familia, pero es que con lo que gano en el gabinete no me llega para pagar tantas letras. Y además tengo que pasarme por el club de tenis, donde juegan mis hijos, porque como sabes soy el delegado del equipo y este fin de semana hay campeonato. De camino hablaré con mi abogado por el tema de la herencia familiar que ya sabes los líos que tengo con mi hermano.
― Sí que estás atareado ― le digo ―.
― Disculpa pero tengo que irme. Llego tarde a impartir un curso sobre ‘¿Cómo vivir el estrés?’
Mientras lo veo alejarse pienso que es el mejor de los ejemplos para los que van a recibir el curso.

Cronofobia

28.4.06


La actriz Salma Hayek me regala un titular en la lectura del periódico. Dice que ni se ve ni se siente como una mujer de 40 años, a pesar de que los tiene.
Me pregunto entonces si tener esa edad es un delito y cómo se sentirán muchas mujeres, también hombres, con esa edad, después de ver que alguien se avergüenza de lo que tiene.
Envejecer es un privilegio y más si se hace con dignidad. Renunciar a lo que se es, una necedad.

Egómetro

27.4.06


―Eres una egoísta ―dijo él―.
―Pienso que quien acusa a otra persona de egoísmo es porque tiene un yo tan grande que le molesta el de los demás ―contestó ella―.
―Yo no soy tan egoísta como tú.
―¿No? ¿Cómo saberlo? ¿O acaso hay un instrumento que mida el egoísmo?

Agujeros de gusano

26.4.06


Un agujero de gusano es una singularidad espacio-temporal por la que, en teoría, se puede viajar a un universo diferente al nuestro.
A veces, la vida nos traga por uno de esos agujeros y nos transporta a una región alejada en el tiempo. Es como reconstruir una emoción distante que vuelve a nosotros por un momento.
Es lo que me ha ocurrido esta mañana cuando, rodeado de estudiantes de secundaria, asistí a un concierto de jóvenes en el mismo instituto donde fui un adolescente.

¿Libros tóxicos?

25.4.06



La escritora Ayes Tortosa comparó, en su discurso de apertura de una Feria del Libro, a los bibliotecarios y a los libreros con los curanderos y después apeló a la retirada de los libros tóxicos: «Con la Literatura ocurre igual que con la Medicina. Si el paciente toma un fármaco equivocado puede empeorar o incluso morir. Y es que lo mismo que el Ministerio de Sanidad retira, de vez en cuando, medicamentos que son perjudiciales para la salud, se deberían de revisar todos aquellos libros tóxicos, plagiados, perdón intertextualizados, clónicos, incoloros, inodoros, insípidos, que sólo sirven para enredar. ¿Cuántos lectores, sobre todo jóvenes, no habrán muerto a causa de un libro tóxico?» Perplejo, tras escuchar este discurso, me pregunto quién es aquí el juez supremo del bien y del mal. Por fortuna esta escritora no debe leer en las bitácoras, sino a la mayoría de blogueros nos hubiera retirado el Ministerio de la Buena Lectura. Por tóxicos y corrosivos. Siempre recuerdo, en estos casos, la sentencia de Plinio el Joven: «No hay libro por malo que sea, que no tenga algo bueno».



Oficio ingrato

24.4.06



Ningún escritor debería estar complacido con su obra. La insatisfacción es un mecanismo que mantiene en tensión la escritura y la hace avanzar hasta su implosión. Quien se vea colmado con su obra escrita nunca entenderá el corolario de la creación literaria.



Herederos

23.4.06

Entre los seres humanos existen actitudes análogas a las empleadas por las prácticas de vida animal. La diferencia es que mientras los animales lo hacen para sobrevivir según el instinto de su especie, los humanos actúan con el único interés de no tener que dar golpe.

Un ejemplo claro de ese «modus vivendi» es el grupo al que pertenecen las sanguijuelas, vampiros, mosquitos y otros parásitos chupadores de sangre. Práctica que copian con exactitud los herederos de los artistas.

Viene esto al caso, entre otros litigios, porque a los legatarios de Miró no les gustó que Google homenajeará en su 113 aniversario al pintor. Bien está que un artista legue a sus hijos sus derechos ¿10, 20, 30 años?, pero que yo sepa si te despiden de un trabajo como mucho te dan dos años de paro.

Así que nada, las producciones culturales al patrimonio de la humanidad y los primos, nietos, cuñados, sobrinos y demás patulea, a ganarse el pan con el sudor de la frente como el resto de ciudadanos.

El día que salí del ciberespacio

22.4.06


Un buen día se me ocurrió salir de este espacio virtual y acudir a unas jornadas de blogueros o bloguistas, bitacoreos o bitacoristas. Un encuentro de este tipo es como encerrar a un grupo de ratones dentro de una quesera.
Aparte de estar de acuerdo con muchas opiniones y no tanto con otras –siempre hay que mantener un pensamiento crítico-, hubo algo que me llamó la atención agradablemente: la necesidad de ponerle rostro y voz a aquello que es sólo una bitácora en la blogosfera, una ‘web’ en cualquier sitio.
Pero son las ganas de conectarse, de una forma tangible, con el aspecto real de los otros, el que más motiva.
Ese hecho relacional es el que más nos humaniza.

Verbo auxiliar

21.4.06


Mi amigo Javier dice que las mujeres no conjugan el verbo querer sin un verbo auxiliar. En su caso afirma que se trata del verbo cambiar. Al principio sólo dicen te quiero pero con el tiempo entienden que necesitas unas reformas y añaden el auxiliar.

Laconismo

20.4.06




Un día, no hace mucho, un lector de esta bitácora me preguntó por qué mis comentarios eran tan cortos y me sugirió que desarrollara más algunas de las ideas anotadas. Le dije que, aunque breves, me parecía poco considerado robarles tanto tiempo a los lectores.



Prejuicios

19.4.06




Felipe, decorador y artista, clasifica a la personas por su gusto estético. Más en concreto por su forma de vestir. Un detalle lo saca de quicio: todos los que llevan calcetines blancos son unos horteras.
No me había fijado, pero me parece que hoy me puse un par de calcetines descoloridos.



Homo erectus

18.4.06


Las primeras erecciones del hombre se dan en el último trimestre del embarazo cuando aun es un feto. El hombre tiene un promedio de 11 erecciones durante el día y unas 9 durante la noche. Un hombre eyacula aproximadamente 12.000 veces en su vida, unas 4.000 de estas lo serán por masturbación.
Si a ello unimos que el macho, aparentemente, prefiere la poliginia que le da mayor capacidad de extender su semilla, podremos acercarnos a una hipótesis sobre la naturaleza sexual masculina.

¿Un nuevo género literario?

17.4.06




La escritura de bitácoras, ‘blogs’ o diarios en Internet ¿es un nuevo género literario? No sé lo que es, pero quizás sí lo que no es. En este soporte la escritura no es un texto periodístico al uso, ni se ajusta a las reglas que mantiene la narrativa. No es un género poético, como tampoco lo es autobiográfico ni se trata de la redacción de un diario. No pertenece al género epistolar ni al ensayístico ni a la crítica. No es didáctica, no es oratoria ni es teatral ni cinematográfico.
Sin embargo sin ser, en puridad, ninguna de estas formas de escritura, sí que contiene características de cada una de ellas.
La evolución de las llamadas nuevas tecnologías ha hecho posible una nueva forma de escritura. No faltará quien la bautice.



Aldea local

16.4.06




Globalizados, ‘googletizados’, virtualizados… Tras una llamada telefónica de una amiga en la que cariñosamente me amonesta por no salir de la ciudad donde vivo, me paro a pensar en ese hecho. Es curioso como, sin moverme de un lugar geográfico, no tengo la sensación de ahogo de quien vive en un patio de vecinos. Cada vez me siento más incómodo con los condicionantes sociales de mi entorno y más conectado con el resto del mundo.



Avance

15.4.06




El mundo nos forma, nos reforma y nos transforma, o como dejó escrito César Vallejo: «No hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo».



Obstinados

14.4.06




Samuel Beckett rechazó en 1969 el Premio Nobel de Literatura. Nada más enterarse dijo: «¡Dios mío, qué desastre!». Defensor de su intimidad, mantuvo a distancia los cenáculos literarios y los circuitos editoriales. Pesimista y subversivo, Beckett se alejó del mundanal ruido. A partir de hoy jueves numerosos actos recordarán el centenario de su nacimiento algo que, a buen seguro, no le hubiera hecho mucha gracia. Algunos seres humanos incapaces de sacar conclusiones de las enseñanzas del escritor, se obstinan en repetir errores.



Naturaleza humana

13.4.06




Vivimos en un mar de contradicciones entre aquello que pensamos realizar y eso otro que llegamos a ejecutar; en la vacilación del deseo y la realidad. Y es esa paradoja humana la que nos dibuja verdaderamente.



Física elemental

12.4.06




La velocidad es igual al espacio partido por el tiempo. La misma velocidad a la que se consumen mis comentarios (‘post’) en el espacio de esta bitácora entre el tiempo de cada día.



Amantes

11.4.06




En general, las mujeres son mejores amantes que los hombres. Ejercitan más la paciencia y la perseverancia. Y como buenas amantes tanta dedicación las inclina, en algunas ocasiones, hacia los celos de cualquier cosa que pueda restarle atención al objeto amado. François de la Rochefoucauld escribió: «En cierto modo los celos son algo justo y razonable, puesto que tienden a conservar un bien que nos pertenece o que creemos que nos pertenece, mientras que la envidia es un furor que no puede tolerar el bien de los demás». En la cara opuesta están quienes exprimen la esencia del amado hasta volatilizar su condición.



Comprensión

10.4.06

Un amigo me dice que no le ve la gracia a esto de las bitácoras por más que se lo explique.
Y yo hasta lo entiendo.

Los ‘bloguenautas’

9.4.06

bloguenauta.

(De bloguer y del lat. nauta, y este del gr. ναύτης)

1. com. Persona que navega por la lectura de las bitácoras
2. com. Dícese también de aquellos que realizan ‘blogs’

La vida es sueño

8.4.06




Estoy dormido y en el sueño me veo acostado en mi cama. Llaman al timbre de la puerta y me despierto. Miró el reloj y son las cinco de la madrugada. Entonces me pregunto quién llamará a estas horas. Me preocupo porque pienso que puede traer malas noticias. Esa preocupación me despierta del sueño. Miro el despertador de la mesilla de noche y son las cinco de la mañana. Me digo que todo ha sido un sueño. En ese momento llaman a la puerta de mi casa.



Jóvenes

7.4.06

Aunque las encuestas hay que ponerlas en cuarentena y soy algo receloso con ellas, a veces me llama la atención algún dato específico de los que contienen.

En un muestreo sobre valores e identidad de los jóvenes realizada a 4.000 de ellos entre los 15 y los 24 años se afirma que a entre las cuestiones que menos importancia tienen en sus vidas están la religión y la política por ese orden. Y entre las que menos justificación tienen se encuentran, entre otras, aceptar un soborno en el trabajo y engañar en el pago de impuestos.

A esto uno que una de las propuestas realizadas por estudiantes de secundaria, en un trabajo sobre la discriminación por motivos de género, es que rechazan las listas electorales paritarias porque puede ser contraproducente para conseguir una real y efectiva igualdad entre hombres y mujeres.

Debo entender por todo ello que se avecinan cambios en la sociedad española.

Aplausos

6.4.06




Los pasajeros que viajan en avión tienen por costumbre, en algunos países africanos -y supongo que otros lugares del mundo-, tocar las palmas cuando aterrizan en un gesto eufórico por haber esquivado un destino aciago. Es una forma de apreciar la vida un segundo más.



Épica

5.4.06




Nunca he admirado a los héroes porque recrean la exageración humana. Tampoco simpatizo con los antihéroes, su antagonismo les da una aureola de mesianismo maldito. Mi admiración es para los seres anónimos esos que, encerrados en la prisión de sus días, pueden soportar el peso de la existencia anodina y que serán inscritos en el libro del olvido.



Oportunidad laboral

4.4.06


Al entrar en el hipermercado me la encontré y no la reconocí. Alguien me llamaba desde dentro de un móvil de gomaespuma. Era mi amiga Ana.
― ¿Qué haces ahí dentro? ― le pregunté.
― Curro unos días ― me dijo a la vez que me daba un folleto de propaganda sobre telefonía móvil.
Su currículo profesional refleja una larga experiencia de humillaciones para jóvenes que se incorporan al mundo laboral. Fue cajera esta Navidad en un ‘súper’ le pusieron unos cuernos rojos de reno en la cabeza. Andó un tiempo en patines y minifalda para repartir folletos por el centro comercial. Estuvo en un lavadero de coches donde sólo trabajaban mujeres para entretener la mirada de los conductores que esperaban mientras les limpiaban sus autos. Ahora lo del móvil. Lo próximo puede ser peor.

Desdoblamiento

3.4.06




Llamé a mi casa y me contestó mi voz.
-¿Sí? Dígame.
-Soy tú le dije.
-Me gasta una broma o qué.
-¿No me reconoces?
-Mire no tengo mucho tiempo que perder. O me explica lo que quiere o le cuelgo.
-No te pongas en ese plan de situarte en un plano superior que te conozco.
-Usted a mí no me conoce de nada.
-¿Cómo que no? Te conozco cuando te levantas por la mañana maldiciendo el hecho de tener que ir a trabajar; cuando te impacientas en los atascos; cuando te exaltas porque alguien se demora haciendo la compra, mientras tú esperas… ¿Quieres que siga?
-Vale, no siga usted. ¿Qué quiere venderme? ¿Es una nueva oferta telefónica, libros, algo a plazos? ¿O se trata de una encuesta camuflada? Le aseguro que si es algo de alguna confesión religiosa hemos terminado de hablar.
-No vas a cambiar nunca, siempre te precipitas sobre las cosas.
-Hombre, encima me da consejos de comportamiento. Dígame qué quiere.
-Quiero que reflexiones sobre tu vida.
-Eso es muy metafísico.
-No eso es muy real. Piensa a qué dedicas tu tiempo.
-Lo dedico a aquello que me veo obligado a hacer y, cuando puedo, a lo que me gusta.
-Pierdes el tiempo en cosas absurdas: escribir, Internet, en especial esas dos cosas juntas, bajar al mar, hablar con los amigos, intercambiar afectos, dedicarte al tiempo inútil de la meditación, leer, poner un acento escéptico y pesimista a la forma de ver el mundo…¿Crees que por ahí vas a llegar a alguna parte?
-No lo sé. ¿Si usted me dice dónde hay que llegar?
-Podrías replantearte tu modo de vida. Antes no eras así.
-Me parece que es un poco tarde para cambiar las cosas. Además ya no recuerdo como era antes.
-Inocente, espontáneo, combativo, enamoradizo, libre.
-También cabezota, inconsciente, irresponsable, indolente con los que me rodeaban.
-Pero ahora eres demasiado metódico y ritualista. El pragmatismo se ha apoderado de ti y no haces nada que no tengas programado.
-Se me escapa el tiempo.
-Por eso, no echas de menos el cometer más errores, correr más riesgos. Hacer más tonterías. Jugar como un niño.
-Siempre me faltará aquello que no tengo pero lo que no tendré nunca será otra vida para repetirme.
-Por eso come más pasteles y bebe más vino. Ten más complicaciones reales y menos problemas imaginarios.
-Mi realidad imaginaria tiene tanto peso como el mundo físico. Sin uno no podría vivir en el otro.
-La vida está hecha de momentos. No hay que dejar escapar el ahora.
-Vivir es un momento. Ese es mi ahora.
Al colgar pensé: esta es la última vez que hablo con un desconocido.



Reincidencia

2.4.06

Tras sufrir un grave accidente de moto decidió invertir la indemnización en la compra de un coche.

Día gris

1.4.06




Sobre los días grises mejor no escribir nada. Aunque bien pensado mejor sería describirlo todo fracción a fracción. De la monotonía han surgido, a veces, las más grandes creaciones artísticas, desde Homero a James Joyce. Desde un Ulises a otro Ulises.



Focalizaciones

31.3.06




Escribió el filósofo Epicteto de Frigia que “un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza”. Aferrarse a un solo deseo, centrar la vida en una sola dirección no parece una buena decisión. Aunque no sea fácil repartir los esfuerzos y multiplicar las dudas.



Teoría del sueño

30.3.06




Mi amigo Jesús tiene una teoría sobre el sueño. Dice que cumplida cierta edad se duerme menos porque se quiere vivir más. Es un mecanismo de defensa que genera el organismo humano contra el paso del tiempo. En cambio hay quienes con los años duermen más debido, dice, a que necesitan soñar que vivirán más tiempo.
― ¿Y los que no duermen ni más ni menos? ― le pregunto.
― Esos son lo que aún no han llegado a viejos.



Corredores de fondo

29.3.06




El poeta latino Ausonio escribió: «Collige, virgo, rosas dum flos novas et nova pubes et memor esto aevumsic properare tuum» (Coge, niña, las rosas mientras existe la flor fresca y la nueva juventud y recuerda que así corre tu tiempo). Y Ovidio sentenció: «Tempus edax rerum» (El tiempo devorador de todo).
Algunas personas interpretan, a raíz de estas palabras, que la vida es una carrera de velocidad. Y en cambio se trata, más bien, de una carrera de resistencia. Gana quien más aguanta.


Genealogía de la moral

28.3.06

Mi amigo Arsenio defiende que el mundo los pueblan dos clases de personas según su carácter: las antipáticas y las que no los son (concretamente emplea la palabra fondinga). Con esta simple división de la especie humana él se maneja en la vida. No necesita más clasificaciones para entenderse con sus semejantes. Además su teoría mantiene que podemos ser una cosa o la otra, durante más o menos tiempo, pero que todos pasamos por los dos estados.

Lectores

27.3.06



Los lectores de poesía son en un noventa por ciento de los casos otros poetas, bien sean consagrados, desconocidos, inéditos, principiantes o principales. Es un universo cerrado del que participan, casi en exclusiva, quienes gustan escribir versos.

La analogía con el mundo de las bitácoras es tremenda. En un altísimo porcentaje los lectores de blogs son productores de bitácoras. Y aunque, día a día, aumente el número de blogs, podemos decir que estamos solos en el universo de Internet.

Encantos

26.3.06




Stevenson defendía que existe una virtud sin la cual todas las demás son inútiles; esa virtud es el encanto. Borges recuerda esta cita para habla de Oscar Wilde al que considera el más encantador de los escritores. Pero el encanto se tiene o no se tiene, no se puede aprender en ningún taller de escritura.



Grafitos amatorios pompeyanos

25.3.06


Escrito en un grafito electoral dentro de la letra ‘O’ de la fórmula O.V.F. (os pido que lo votéis), se puede leer la siguiente pintada:

«Me he jodido a la tía de la taberna».

Pasados más de dos mil años no parece que hayamos cambiado tanto.

Universitas

24.3.06


Los universitarios franceses andan en pie de guerra con su gobierno. En algún medio de comunicación han llegado a comparar, en un alarde de exageración propio del periodismo actual, lo que ahora sucede con Mayo del 68. Una larga tradición ampara a los franceses en las luchas sociales. Después pienso en la Universidad española y noto una plácida complacencia, un déficit de espíritu crítico. Parece como si los jóvenes de este país nunca vayan a padecer los inmisericordes arbitrios del mercado laboral.

Matemático

23.3.06

Resolver la ecuación del mundo. Despejar las incógnitas que nos acorralan en esta realidad.

Accidente mortal

22.3.06

Lo peor de morirse es que después uno no recuerda nada, dijo después de lo ocurrido.

Lecciones

21.3.06




Gianni Rodari escribió en los preliminares de su ‘Gramática de la fantasía’ que «la pasión, el desorden y la voluntad dan frutos cien veces mayores que cien años de escuela». Un ideario que se me ha pegado a la piel desde que comencé a escribir esta bitácora, aunque no exento de ciertas incomprensiones.



Lunes

20.3.06




Ante los lunes suelo recordar lo que decía Diógenes Laercio: «Un hombre debe vivir tan cerca de sus superiores como cerca del fuego; ni tan cerca que se queme, ni tan lejos que se hiele». Entonces sé que estoy preparado para ir a trabajar.



El inspector de blogs

19.3.06




La pasada semana mientras intentaba colocar un comentario en la bitácora recibí la visita de un extraño personaje:

― Buenos días.
― Buenos tenga usted. ¿Qué desea?
― ¿Es usted el dueño de esta bitácora?
― Bueno, tanto como el dueño…
― ¿Es usted Francisco M. Ortega Palomares?
― Hasta la presente sí.
― Pertenezco al Ministerio de Tecnología y Ciencia. Al cuerpo de inspectores de nuevas tecnologías. Sección bitácoras.
― Usted dirá.
― Voy a hacerle una inspección de la bitácora.
― ¿Es obligatorio?
― Obligatorio y necesario. Va siendo hora de poner orden a todo este desbarajuste que se traen ustedes entre manos.
― Oiga que yo actúo por mi cuenta.
― Eso es lo que dicen todos pero hemos descubierto que existen nexos entre algunos ‘bitacoristas’.
― ¿Y tiene que empezar por mí?
― Está usted en la lista de los más sospechosos.
― ¿Sospechoso de qué?
― Es usted un ‘bloguero’ de dudosa presencia en el ciberespacio. Se le acusa de cargos como:
No escribir textos objetivos
Hablar de cuestiones personales
Adjetivar las oraciones
Repetir más de 30 veces la palabra ‘corazón’ en el último año
Hacer críticas intempestivas al orden establecido
Abusar compulsivamente de la imaginación
Tener déficit de contenidos científicos
Falta de vínculos a otros ‘blogs’ prestigiosos
Escasez de referencias al mundo de las bitácoras
No criticar otros ‘blogs’
No ser un ‘geek’
― ¿Me va a multar?
― No, le vamos a suspender de bitácora y sueldo un mes. Si no cambia de actitud nos veremos obligados a quitarle el carné de ‘bloguero’.
― Me está usted asustando. ¿Se puede presentar una reclamación?
― No, porque no existe ni la Oficina de Reclamaciones de Bitácoras ni el Defensor del ‘Bloguero’.
― Entonces estoy perdido.
― Lo está.



‘Hombritud’

18.3.06



Curioso. Leo en un artículo que un escritor provinciano dedica a glosar la figura de un autor ‘famoso’ con motivo de su aniversario que, cuando le conoció años atrás, lo que más le impresionó de su figura fue la fuerza con que estrechaba la mano y su voz contundente. Supongo que son dos cualidades apreciadas en la masculinidad ante las cuales me siento muy poco hombre.




Metempsícosis

17.3.06


El filósofo argentino Robert Armengol defiende, frente a la reencarnación clásica hinduista o budista, una variante. En realidad, señala, son los mismos seres que mueren quienes toman el cuerpo de otros seres ya vivos. Una vez muertos sus almas ocupan el cuerpo de un bebé y vuelven a la vida.
Así, sostiene, todos los genios habidos en la humanidad han vuelto a tener una carcasa humana. Él sin ir más lejos dice ser la reencarnación de Albert Camus. La función de la existencia humana por tanto sería la de un proceso de mejoramiento del mundo en continuo reciclaje de sus espíritus.
Este proceso de acoplamiento del alma al nuevo cuerpo suele tener desajustes que provocan, entre otras cuestiones, disfunciones en la memoria que impiden recordar quien se ha sido en una vida anterior. El hecho de que cada vez existan más habitantes en la Tierra, lo explica porque en el mecanismo de la reencarnación del alma semeja a la actuación celular y se divide en dos partes.

Diseño genético

16.3.06



Diseñados biológicamente con una fecha de caducidad, nos empeñamos de forma impertinente en alargar la edad hasta querer ser inmortales.

Plegar velas

15.3.06

En el amor como en la guerra, una retirada a tiempo vale más que una victoria. Según el Gran Libro de Estrategias Chinas nada se consigue con insistir en el fracaso. Salvo engordar la cuenta corriente del psiquiatra, digo yo.

Interiorismo

14.3.06


Hay gente que vive con la obsesión de cuidar cada detalle de su hogar: decoración, limpieza, orden. Una preocupación que, en algunos casos, raya en lo patológico. En cambio son gentes de lo más relajada en cuanto al mejoramiento personal y en nada les preocupa alcanzar cotas más altas.

Oxidación

13.3.06




La producción de radicales libres provoca la oxidación celular y, por tanto, el envejecimiento. Hay quien apuesta por utilizar antioxidantes naturales como las frutas y verduras para atemperar ese proceso sin percatarse que no somos nosotros quienes nos malogramos, que quien se oxida es el tiempo que nos contiene.



La bola de cristal

12.3.06



Como los seres humanos tendemos a hacer pronósticos no sucumbo a la idea de preguntarme cuál será el futuro de los ‘malditos’ ‘blogs’. Algo se ve venir. El sistema económico en el que nos movemos lo fagocita todo y buena parte de las bitácoras terminarán por ser meros escaparates publicitarios, fórmulas para venderse o vender. Pero además está el hecho, nada ominoso, del poder de la comunicación. Por ahí ya se ven los ‘blogs’ que los grandes medios de comunicación han puesto en marcha para que el invento no se les vaya de las manos. Si no pueden imponer su ley con las bitácoras que firman los nombres famosos, con los que tienen buen entendimiento, terminarán por fichar a quien destaque.

La alternativa será, como siempre, las de los francotiradores que van por libre y están solos. También y aunque no les gustes a los de Borjamari (“tanto empalagoso adolescente mental que acaba reconciliándote con las bitácoras”), toda esa pléyade de bitácoras sin otra pretensión que la de expresarse como quien hace una pintada en una pared.

Lo único es pedir suerte.

Fundamentalismo

11.3.06

Cada vez que veo a una persona que pasa las horas jugando al solitario en un ordenador pienso «qué aberración». Eso deriva del pensamiento fundamental que para mí tiene el juego y el ordenador: un espacio lúdico donde mezclar ideas y palabras.

Los días venideros

10.3.06




Cada vez que paso una buena racha pienso en disfrutarla, sabedor de que vendrán días peores. Cuando todo se vuelve en contra me digo que los malos días también terminarán. El secreto de la vida según el sabio chino Zhuang Zi está en no tener más preocupación que poder escuchar los latidos del corazón.



Reparto igualitario

9.3.06




Celia es una amiga a quien se le quedan pequeñas las relaciones de pareja. El otro día me comentó: «Yo no busco el amor de mi vida. A veces me gustaría cortar mi corazón en pedacitos y repartirlo. No sería de nadie pero sería de todos».



Distinguidos

8.3.06

A punto de cumplir los cien años el escritor Francisco Ayala no para de recibir homenajes. Lo veo en las imágenes de televisión moverse con la fatiga propia de su edad y pienso si todos esos actos protocolarios le llenaran de alguna satisfacción, cuando se supone que con el paso de tiempo a lo que se aspira es a la tranquilidad.

Pero lo que veo detrás de esa imagen son a los verdaderos homenajeados. Una cohorte de protagonistas que giran a su alrededor que son quienes se auto homenajean colocándose junto a Ayala.

Cómo se los montan algunos intelectuales de medio pelo, escritores mediocres y artistas prejubilados para estar en el escaparate mediático.

Fieles

7.3.06


Ella estaba casada y tenía una hija. Él también lo estaba y era padre de dos niños. Ambos llevaban unidos a sus parejas un tiempo casi similar y un proceso paralelo de ‘normalización’ matrimonial (*).

El azar los reunió. El amor les dio alas y mantuvieron una relación secreta y pasional durante muchos años, sin deshacer ninguno sus primigenias parejas. Al final se les gastó el amor y cada uno continuó con su vida.


(*)Eso que llaman fases del amor: enamoramiento romántico que suele durar un año; la etapa madura de vivir juntos, tener hijos y hacer proyectos; y el último ciclo de consolidación donde prevalece la complicidad, la amistad y el cariño. Después de estas tres fases hay quien dice que es mejor cerrar los ojos.

El tejido del corazón

6.3.06




Me cuenta Paula que la primera vez que nos rompen el corazón parece el fin del mundo y, en cambio, con el tiempo comprendemos que forma parte de nuestro aprendizaje afectivo y se compadece de quien no le haya ocurrido. Explica que este proceso no debe ser traumático porque el corazón se recupera debido a la gran capacidad de regeneración de su tejido cardiaco.

Nota del autor.- Al parecer, según avalan ciertos estudios, las células que componen el tejido cardiaco tienen una gran capacidad para volver a regenerar la parte dañada cuando actúan sobre ellas sustancias como el olvido y la indiferencia.



Charcos

5.3.06




De pequeño me mentía en los charcos de agua y disfrutaba lo indecible. Apenas dejaba de llover me calzaba las botas de agua y me ponía a cruzar aquellos pequeños mares y lagos. A mi madre no le hacía ninguna gracia y, en alguna ocasión, recibí una azotaina porque había más agua en mis botas de goma que en el propio charco.

Ahora me meto en otro tipo de charcos bien sea por amistad, por no saber estar callado o por ingenuidad. Y a pesar de que me mojó –a veces casi me ahogo-, no me importa. Ya lo dijo el filósofo griego Nausífanes de Teos, para salvarse antes hay que naufragar.



Películas

4.3.06


Tras la repercusión mediática y escandalosa levantada en Estados Unidos por la película ‘Broken Mountain’ espero, con impaciencia, la versión española. Una historia de dos toreros homosexuales que se podría titular ‘Plaza Rota’.

Cables cruzados

3.3.06


No puedo sustraerme a la petición que una mujer hace de su desayuno.
―¿Qué va a tomar?― pregunta la camarera.
―Por favor me pone un café con leche desnatada y sacarina. Y una tostada de mantequilla y mermelada― responde la mujer.
Después me pregunto qué información recibimos sobre la nutrición que provoca este tipo de desconciertos.

Los sumisos

2.3.06


Condena un poeta consagrado a los sumisos, a los gregarios. Habla amparado en la seguridad que le dan unos versos donde critica la guerra de Iraq y otros desastres de la humanidad.
Pienso que hablar es muy fácil, más aún desde las trincheras del bienestar acomodaticio y no ignoro que quien alza su voz contra los sumisos no lo es menos, o acaso no es un acto de sumisión recibir el Premio Nacional de las Letras, ser académico, invitado ilustre de tertulias, conferenciante –previo pago-, así como otras ocupaciones perfectamente encastradas en un sistema de acatamientos. ¿O sólo somos sumisos los que nos levantamos temprano porque tenemos que ir a trabajar para pagar el traje que nos cubre, la casa que habitamos y el pan que nos alimenta?

Contingencia

1.3.06

Cada día es una oportunidad para escribir un nuevo comentario en esta bitácora.

Renuncias

28.2.06

Visito a un enfermo moribundo y luego de marcharme pienso que la muerte es el único acto irrenunciable de nuestra vida. Recuerdo entonces una cita de Emile Cioran en la que se puede leer que «la renuncia es la única variedad de acción no envilecedora». Por ello habría que concluir que no hay nada más vil que la muerte, pero no es así porque por encima de ella está el hecho humano de la pena de muerte.

Obcecado

27.2.06

Jorge Luis Borges confesó en una entrevista: «Estoy podrido de literatura. No podría contestar hablando del sol, no suelo pensar directamente en el sol, sino en las imágenes, textos, relatos del sol.» Me da que voy por el mismo camino con este ‘blog’ que mi vida estuviera como magnetizada a este marco de expresión virtual. Lo han puesto a prueba estos días de vacío ‘blogo’ existencial.

Despedida de soltero

26.2.06

La radio publicita un lugar llamado Zafiro donde se pueden pasar las noches más “íntimas”. Además preparan despedidas de soltero. En el ritual prematrimonial se asume que el hombre debe despedir su celibato con un atracón de sexo.

No es tanto una crítica al uso de la libertad como un cuestionamiento del sistema que, de forma mayoritaria, impera en las relaciones de pareja.

Carnaval

25.2.06




Llegado el Carnaval y para disfrazarse es suficiente con quitar la máscara que llevamos colocada todo el año, nadie nos reconocería. En cambio para algunos ni eso es suficiente porque, tras desenmascararse, descubren que su verdadera cara es una nueva máscara.



Flores

24.2.06

Mi amiga Mariajosé dice que si ella vendiera flores y le regalaran un ramo se lo tiraría a la cabeza a quien le hiciera ese presente. Entonces, me pregunto: ¿quién le regala flores a las floreras?

Objetos perdidos

23.2.06

Hoy he perdido la tarde y no sé dónde fue a parar. También perdí un amor de juventud. He perdido varias veces la calma. Extravié las llaves de la casa y perdí las muelas del juicio. En mi habitual despiste de vivir no sé dónde he puesto la sonrisa que tú me regalaste. Tampoco sé dónde tengo guardado el Principio de Arquímedes y me hundo porque no hay ninguna fuerza que me empuje hacia arriba igual al peso del fluido que desaloja mi cuerpo.
En esta larga lista de extravíos uno no termina nunca de encontrar dónde está la Oficina de Objetos Perdidos.