Las huellas de la conciencia
31.8.26
La inteligencia artificial no puede entrar en nuestra conciencia. No sabe lo que pensamos, pero observa las huellas que dejamos al pensar: lo que buscamos, elegimos, rechazamos, compramos o contemplamos. Con esos rastros construye una sombra de nosotros, un gemelo estadístico capaz de anticipar algunos de nuestros pasos, pero que no se limita a observar el camino, porque también decide qué noticias veremos, qué anuncios nos perseguirán y qué posibilidades aparecerán ante nosotros. Primero aprende por dónde solemos caminar. Después modifica el paisaje. La IA no necesita leer nuestra mente para influir en ella. Le basta con conocer nuestras huellas y colocar señales en el camino.
Etiquetas: análisis, comentario, conciencia, IA
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