Peces voladores

26.8.26


Como los peces voladores, a veces abandonamos nuestro medio natural y nos sumergimos en otro mundo. Durante unos instantes, escapamos de las aguas que nos contienen y respiramos una atmósfera distinta. No dejamos de ser quienes somos. Tampoco pertenecemos del todo a ese nuevo espacio. Apenas lo rozamos en un vuelo breve, impulsados quizá por la necesidad de huir, de buscar o de descubrir qué existe más allá de la superficie. Después regresamos, pero quien ha volado, aunque solo haya sido por un momento, ya no contempla el agua de la misma manera.


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