Claridad
30.9.26
Nuestra vida es una mano que pasa por el cristal empañado de una ventana y abre, por un instante, un pequeño claro por donde mirar el mundo. Al otro lado están la luz, los rostros queridos, la belleza de las cosas que no piden ser miradas y también el dolor que nos reclama. Después, la mano se retira y el vaho vuelve a cubrir el cristal, despacio, hasta borrar la huella de los dedos. De nuestra vida parece no quedar nada, nada. Quizá todo dependa de lo que quisimos o pudimos ver durante ese breve instante de claridad, de si nos atrevimos a mirar, de lo que hicimos o dejamos sin hacer con aquello que vimos o de si, antes de desaparecer, esa mano nuestra alcanzó a buscar otra mano.
Etiquetas: análisis, comentario, desaparecer
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Y si la alcanzó, quizás fue tan efímero el momento que probablemente tan solo fue un suspiro.
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