Entidad
6.9.26
Su pesadilla era siempre la misma. Soñaba con estar en un mundo real. Allí nadie podía atravesar paredes, leer pensamientos ni vivir después de morir. La gente envejecía, enfermaba y olvidaba. Lo peor era despertar porque, al abrir los ojos, volvía a su mundo, donde todo eso era posible. Una mañana despertó antes de tiempo y desde entonces sueña que alguna vez fue humano.
Etiquetas: cuentos de domingo, cuentos diminutos
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