Cauce

29.9.26


De repente todo se vuelve inestable, como si algo se arrepintiera de estar donde estaba, y no hay forma de pararlo, es el río que cambia de curso y arrastra toda el agua hacia otro lado, aunque un momento antes corría tranquila. Y tú eres esa agua, no eliges el cauce, el cauce te elige a ti, y de pronto miras lo de siempre y ya no sabe a lo que sabía, y sospechas que algo está cambiando, y no sabes si este cauce nuevo lleva a alguna parte o si solo has dejado de reconocer el tuyo.



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