Subrayados

1.1.26


El amor no nos borra, nos subraya. No elimina lo que somos ni corrige nuestros márgenes, los vuelve visibles. Y por eso amar no es desaparecer en el otro, sino quedar más expuestos, con las líneas propias marcadas en tinta más oscura. Así quien ama no se diluye, se lee mejor. El amor actúa como un gesto atento sobre el texto de la vida para señalar lo esencial, insistir en lo que importa, dejar huella allí donde antes pasábamos de largo y subrayar las faltas, las incoherencias, los temblores. No todo subrayado embellece, pero sí nos revela dejándonos escritos con mayor claridad.