Rellenos
19.6.26
Se dice que una mente humana puede rozar los sesenta mil pensamientos al día. Si fuera cierto, no sería una prueba de riqueza interior sino quizá de todo lo contrario, de hasta qué punto vivimos llenos de pensamiento sobrante. El problema no parece ser la escasez de ideas sino su dispersión. Pensamos mucho pero rara vez pensamos a fondo. La mente contemporánea está saturada de estímulos, consignas, miedos, anuncios, rumores y residuos. Más que pensar, rebota. Más que crear, repite. Más que comprender, reacciona. Por eso convendría preguntarse cuántos de esos pensamientos son verdaderamente nuestros y cuántos no son más que relleno mental, ecos del ruido exterior alojados en la conciencia. Quizás la pobreza de una época no se mida por lo poco que piensa, sino más bien por la incapacidad de distinguir entre una idea propia y el estruendo ajeno. La decadencia no empieza cuando dejamos de pensar sino cuando ya no sabemos qué pensamientos merecen quedarse.
Etiquetas: análisis, comentario, pensamientos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 apostillas:
Publicar un comentario