Trampa tecnológica
12.6.26
Si la inteligencia artificial almacena nuestros datos de forma exhaustiva y convierte esa información en mercancía para otros, entonces no solo estamos ante un avance técnico sino ante una nueva forma de cautiverio. La tecnología deja de servirnos para empezar a estudiarnos, clasificarnos y anticiparnos. Nos perfila con tal detalle que otros pueden intervenir en nuestros deseos, nuestros gustos y hasta en nuestras decisiones de consumo. Lo inquietante no es solo que nos vigilen sino que esa vigilancia se traduzca en manipulación. Cuanto más saben de nosotros, más fácil resulta dirigirnos sin imponerse de manera visible. Por eso tal vez la libertad del futuro consista, en parte, en aprender a sustraerse de esa captura y limitar la exposición, reducir la dependencia y volver, siempre que se pueda, a formas de relación más directas, más humanas y menos mediadas. La tecnología empieza a volverse trampa cuando sabe demasiado de nosotros y nosotros demasiado poco de ella.
Etiquetas: análisis, comentario, IA, inteligencia artificial
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