Simplificaciones

10.3.14




Abonarse al momento presente, despreciando pasado y futuro, es someter la vida a un reduccionismo existencial.


Acabado

9.3.14



Había un microcuento asesino esperándolo a la vuelta de la esquina y cuando se topó con él mató su inspiración.



Acabamientos

8.3.14



Umberto Eco entiende que «el autor debería morirse después de escrito su obra. Para allanarle el camino al texto». Y qué si no se hace, morir en cada página escrita, en cada renglón saltado, en cada signo ortografiado: caminar hacia el final del texto.



Borrachos

7.3.14



En cierta ocasión escuché decir a Leopoldo María Panero que «España es el único país del mundo en el que se le pega a los borrachos». No sé la exactitud de tal aseveración, pero lo cierto es que en este país si la ‘autoridad’ cogía a una persona borracha la abofeteaba y hasta la podía encarcelar. Lo vi en una ocasión cuando era niño. Será, quizás, porque como decía un anciano vecino, «los locos y los borrachos siempre dicen la verdad», y ya sabemos que la verdad ofende, en especial al poder que es una fábrica de mentiras.



Crianzas

6.3.14



Hoy mientras escuchaba en un instituto de enseñanza un discurso de exhortación sobre la autoestima a un puñado de adolescentes, recordé algunas crueldades presenciadas en mi infancia, de niños contra niños. Eran estampas crudas marcadas por la ley de la calle donde se imponía la sinrazón de la fuerza y lo malintencionado. No había consejeros ni advertencias para protegerse. El peligro era inmediato.

A los jóvenes de hoy el peligro les llega de lejos. De los modelos que al ser imitados terminan por destruir al individuo y, por ello, los riegan de autoayuda para tratar de inmunizarlos. Según el alegato del conferenciante, nadie es inferior a esos modelos, nada hay que temer y no hay que derrumbarse. De no ser que eso causa poco efecto porque no es creíble y pregona una lluvia de mentiras que debe calar en el individuo hasta hacerlo fuerte.

La fortaleza antes la otorgaba la experiencia de lo cercano, la de ahora es especulativa, más propia de un tiempo que nos fragiliza.




Dudas

5.3.14



¿Los indecisos son los pedagogos de la incertidumbre?



Bailando con monstruos

4.3.14



—«Homo homini lupus est». Señor Hobber, nunca ha dejado de intrigarme su frase.
—El hombre es un lobo para el hombre.
—Bien pudiera deducirse, entonces, que el lobo es un hombre para el lobo.
—De ello se sigue que de las afirmaciones absurdas y falsas —caso de que fueran universales— no puede haber entendimiento, aunque muchos piensen que las entienden, cuando en realidad se limitan a repetir palabras en voz baja o a aprendérselas de memoria.
—Un teatro absurdo.
—Una persona es lo mismo que un actor, tanto en el escenario como en la conversación ordinaria.
—Un actor obediente.
—Hay muy pocos que sean tan necios que no prefieren gobernarse a sí mismos antes que ser gobernados por otros.
—Gobiernan sobre nosotros, no por nosotros y con leyes que llaman justas.
—Definieron la justicia diciendo que ésta consistía en distribuir a cada hombre lo suyo.
—A los pobres la pobreza, a los ricos la opulencia.
—Robar a un hombre pobre es delito más grave que robar a uno rico, pues el pobre notará más el daño.
—Eso me hace reír.
—La risa no es más que la gloria que nace de nuestra superioridad. 
—Superior defendiendo los intereses particulares.
—No buscamos la sociedad por amor a ella misma, sino por los honores o los beneficios que puede reportarnos.
—A mí que no me busquen en ese trayecto.
—La vida es un perpetuo movimiento que, si no puede progresar en línea recta, se desenvuelve circularmente.



Verificaciones

3.3.14



Escribimos para no dejar de ser quienes somos.



Suma

2.3.14



Juntaron sus dos soledades y se sintieron solos en compañía.



Escritura anodina

1.3.14



Dice Nicolás Gómez Dávila que «escribir sería fácil si la misma frase no pareciera alternativamente, según el día y la hora, mediocre y excelente». Me pregunto qué días escribir sobre la sublimidad y que otros días, no, sobre aquello insustancial, para que el auto corrector no imponga el pesado lastre de su sentencia y me mutile cuando verifica lo escrito. Será que cada escritor alimenta la exageración de lo creado.



Ferrocarriles

28.2.14



Llevaba una eternidad sin verlo, casi desde que éramos niños. Había perdido pelo y ganado peso, pero la luz de sus ojos brillaba igual que entonces. Le pregunté cómo le iba y cómo estaba su familia. Me contó que era interventor ferroviario y tras un extenso relato, concluyó con una metáfora existencial ligada a su oficio. 
Me dijo que la vida era como un viaje en tren con pasajeros de clase acomodada y de clase humilde. Y después estaban los que viajan de manera incómoda y aguantan hasta el final de trayecto. Y me preguntó que si no sería yo uno de estos últimos. 
No lo sé, le dije, pero no creo que haya apeadero para mi incomodidad con el mundo.



Inercias

27.2.14



Desde que Johannes Gutenberg revolucionó la comunicación humana, ésta ha crecido de manera exponencial. Los inicios de este siglo suponen la cima de ese proceso potenciado por una tecnología cada vez más eficaz.     
Casi todos los miembros de la sociedad, con independencia de su edad o de su nivel económico, acceden a cualquiera de las formas de intercambio de esa comunicación (redes sociales, emails, chats, WhatsApp, sms) creando un monumental ruido de fondo, donde todo parece adquirir una velocidad endiablada que nos envuelve en su vorágine.
Ese proceso de saturación informativa y comunicacional comenzará su declive cuando, agotados, pongamos una pantalla que nos aísle contra tanto mensaje intrusivo.




Agresividad

26.2.14



¿Es más exitosa la comunicación cuanto más violenta es su forma de expresarse?



Obligados a vivir

25.2.14



—¿A quién nos parecemos, doctor Schweitzer?
—Con veinte años todos tienen el rostro que Dios les ha dado; con cuarenta el rostro que les ha dado la vida y con sesenta el que se merecen.
—El tiempo que no perdona.
—Los años arrugan la piel, pero renunciar al entusiasmo arruga el alma.
—Serán el signo de los tiempos que nos ha tocado vivir.
—Vivimos en una época peligrosa. El ser humano ha aprendido a dominar la naturaleza mucho antes de haber aprendido a dominarse a sí mismo.
—Eso es algo doloroso.
—El dolor es para la humanidad un tirano más terrible que la misma muerte.
—Ah, la muerte, ese gran misterio.
—Según vamos adquiriendo conocimiento, las cosas no se hacen más comprensibles, sino más misteriosas.
—Y lo desconocido nos da miedo.
—El miedo reina sobre la vida.



Oquedad

24.2.14



No es el miedo a morir, nos asusta la nada, el vaciado inexistir.



Sin final

23.2.14


Y no fueron felices con lo cual su cuento nunca terminó.



Novelas

22.2.14



Dice Leonid S. Sukhorukov que «un aforismo es una novela de una línea». La brevedad de la escritura así lo merece.



'El apañao'

21.2.14



Cuando lo vi por primera vez tumbado en el sofá y enfundado en aquel batín de seda pensé que se trataba de un personaje novelesco escapado de un folletín decimonónico. Me parecía anticuado de aspecto a pesar de ser más o menos de mi edad. Un chico de provincias enviado a estudiar en la universidad capitalina, gracias a que sus padres habían hecho negocio con la tienda de ultramarinos y las tierras de labor.

Entendí lo de su apodo la mañana de domingo que, resacoso y semidesnudo, caminaba tambaleante por el pasillo del piso de estudiantes en busca del cuarto de baño y me topé con una señora, remilgada y de aspecto cuidadísimo. ¡Qué susto! La madre de un compañero de piso que entraba como Pedro por su casa a visitar a su hijo, ¡y tenía hasta llave de la casa! Había venido a pasarle revista a su hijo, para que no le falta de nada y mantuviera aquel aspecto tan peripuesto que siempre mantenía.

El apañao tardó doce años en terminar la carrera de Medicina. Se pasaba las horas subrayando cada línea de los libros de texto y de los apuntes fotocopiados, con rotuladores de diferentes colores, con tal parsimonia y pulcritud como si tuviera toda la eternidad por delante.

Recuerdo que fraguó amistad con un interno de un colegio mayor del Opus Dei. Por lo que contaba de la experiencia de su amigo, pensé que acabaría ingresando en esa institución. Sus ideas eran tan estrambóticas como él y no hubiera desentonado.

No fue así, me contaron que se casó, tiene una familia y trabaja como funcionario de prisiones. En la la enfermería de la prisión dado su extenso conocimiento médico.



Teología de la información

20.2.14



La moda ahora está en decir que los lectores eligen los medios según la ideología de los periódicos que leen. Que es como afirmar, más o menos, que los lectores tienen fe ciega en quienes, con su opinión, los evangelizan. 

He escuchado algún bobo manifestar, como endiosado de razón pedagógica, que “antes lo que movilizaba a la gente para comprar un periódico era la imagen de marca; ahora la gente compra periódicos por ideología”. 

El gregarismo es un reductor del pensamiento humano y querer que te regalen el oído con aquello que te satisface, porque es con lo que estás de acuerdo, la confirmación del adoctrinamiento.



Poses

19.2.14



¿La humildad es fortaleza y el orgullo debilidad?



La escritura de la felicidad

18.2.14



—¿Alguna vez fue usted Jueves?
—A algunos hombres los disfraces no los disfrazan, sino los revelan. Cada uno se disfraza de aquello que es por dentro.
—O que se ha propuesto ser, señor  .
—El juego de ponerse límites a sí mismos es uno de los secretos placeres de la vida.
—Eso es un aprendizaje.
—La única educación eterna es ésta: estar lo bastante seguro de una cosa, para atreverse a decírsela a un niño.
—A los niños no paran de contarles cuentos, ahora más con los medios de comunicación.
—El periodismo consiste en buena medida en decir "Ha muerto el señor Jones" a gente que no sabía que existiera un tal señor Jones.
—La gente es crédula, lo cree todo.
—Lo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que están dispuestos a creer en todo.
—Vivimos entre contradicciones.
—Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción.
—Eso o su estupidez.
—Es una prueba de cortesía escuchar disquisiciones sobre cosas que se conocen bien, de quien las ignora en absoluto.
—Ante eso lo mejor es callar.
—El silencio es la réplica más aguda.
—Es ley de vida.
—En todo placer y goce de la vida hay algo ficticio, como un esfuerzo o propósito personal para conseguir que aquello nos dé de veras satisfacción. Esta es la impureza del placer y, al mismo tiempo, una ley de vida.
—Lo que más nos satisface son los sueños.
—Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina.


Esquivos

17.2.14



El demonio de nuestro propio infierno es ese otro yo que vaga en las tinieblas interiores huyendo de la luz de la verdad.


Romances

16.2.14



Al hombre invisible lo que más le excitaba era una cita a ciegas.



Irracionalidad

15.2.14



Según George Lakoff «la idea de que la gente abandonará sus creencias irracionales ante la solidez de la evidencia presentada ante ella es, en sí misma, una creencia irracional, no apoyada por la evidencia». Lo evidente nunca ha sido sólido, no ante la mayoría de la gente. En todo caso, las certidumbres son etéreas.



Cándidos

14.2.14



El filósofo clásico Eufemo, de escasa trascendencia y obra fragmentada, comentó sobre el paso de los mejores años de la vida: «sabes pasado tu momento al reconocer en los demás que viven el suyo desde la inconsciencia». Sentencia con la que el ser humano viaja por los polvorientos caminos de su existencia.



Cinematógrafo

13.2.14



Al visionar la realidad vemos una película de nuestras vidas que parece irreal mientras nos proyectamos en ella en cada momento.



Nombrarse

12.2.14



¿De veras que podemos pronunciarnos sin mentir?



Pensando versos

11.2.14



—Le veo ahí sentado en un banco del parque, señor Russell,  y se me vienen a la mente tantos enorgullecidos literatos.
―El orgullo y la debilidad son hermanos gemelos.
―La segunda es la que más nos hunde.
—Hay dos clases de debilidad: la que se quiebra y la que se pliega.
―Y aquella otra que nos desvela.
—Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo. 
―Es mejor mirar hacia los clásicos.
—¡Cuánta confianza nos inspira un libro viejo del cual el tiempo nos ha hecho ya la crítica!
—Y su lectura.
—Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra.
—Aunque el libro de la experiencia ajena sirve de poco.
—Una espina de experiencia vale más que un bosque de advertencia.
―Y sin remedio.
―Las desgracias más temidas son, de ordinario, las que no llegan jamás.
—Todo termina por llegar, hasta la democracia.
—La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo. 
―Y de liberarse.
—Los humanos no saben lo que poseen en la Tierra. Será porque la mayoría no ha tenido ocasión de abandonarla y regresar después a ella.



Transitorios

10.2.14



Somos un tiempo que espera el paso del tiempo. Tiempo sobre extendido en sí mismo y comprimido en nuestra percepción. Somos sus prisiones y vivimos en su servidumbre.



Ente

9.2.14



Su pesadilla era siempre la misma. Se soñaba en un mundo real.



Órdenes confusos

8.2.14



«El ‘orden del egoísmo’ genera una atmósfera de desconfianza y suspicacia. El ‘orden de la igualdad’ inspira confianza y solidaridad», afirma el sociólogo, filósofo y ensayista polaco, Zygmunt Bauman. El primero parece apadrinado desde la estructuras de poder, el segundo desde el anhelo del altruismo. Los límites son imprecisos y a veces terminan en el desconcierto de saber dónde estamos.



Olimpos

7.2.14



El filósofo pitagórico Eurífanes de Metaponte acertó a señalar que la única deidad posible era la de «un dios amoral e hierático ante el bien o el mal». No esperaría un cielo igual de neutro, quién sabe.



Incompetencias

6.2.14



Laurence J. Peter formuló el principio que lleva su nombre, el cual afirma que «en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia». Semejante a la cita orteguiana «todos los empleados públicos deberían descender a su grado inmediato inferior, porque han sido ascendidos hasta volverse incompetentes». 

Las consecuencias del principio de Peter señalan que «con el tiempo, todo puesto tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones», y «el trabajo es realizado por aquellos empleados que no han alcanzado todavía su nivel de incompetencia».

Ejemplos sobran ente los directores de sucursales bancarias, militares de rango o cargos políticos y altos funcionarios.




Ovidiana

5.2.14



¿Si nos lanzamos siempre hacia lo prohibido y deseamos lo que se nos niega, somos acaso una frustración perenne?



Viaje a China

4.2.14



―El entusiasmo es el pan diario de la juventud. El escepticismo, el vino diario de la vejez. 
―Y un vejez entusiasta y una juventud escéptica es lo que tenemos ahora, señora Buck.
—Que la juventud escoja su propio camino, pero algunos consejos le serían útiles.
—A los jóvenes y a quienes rivalizan con serlo.
—Puedes juzgar tu edad con la cantidad de temor que sientes cuando te topas con una nueva idea.
—Algo que te puede hacer tambalear.
—No puedes obligarte a ti mismo a sentir algo que no sientes, pero si puedes obligarte a hacer el bien, a pesar de lo que sientes.
—Hay que aprender a vivir.
— La verdadera sabiduría de la vida consiste en ver lo extraordinario en lo común.



Mercancías

3.2.14



Exiguo el precio que nos dan en la tasación del mundo.



Viajante

2.2.14



Se marchó a ninguna parte y cuando llegó se dio cuenta que no se había movido del mismo sitio.



Errados

1.2.14



La escritora Pearl S. Buck previene sobre que «muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad». En la espera de lo que nunca alcanzamos olvidamos lo asequible.



Personajes anónimos

31.1.14



Me debo estar haciendo viejo o mayor. O será que noto la alevosía con la que pasa el tiempo. Hoy es uno de esos días en los que maldigo el nombre de este blog porque su sentencia me golpea la cara. Vuelvo del homenaje póstumo a un amigo. Regreso enrabietado contra lo injusto y lo penoso de la vida. Rodeado de gente que le quería y otros que le conocían, no dejo de pensar en el despojo de sentimientos y de recuerdos que se tiran al cubo de la nada. Y no hay remedio ni solución. Quizás el paliativo del ebrio corazón y la serenidad de la memoria. Y seguir sin entender el zafio frío cuando no hay amanecer.



Antibelicista

30.1.14



Pedí a mis padres, para Reyes, un revólver de pistolero. Se negaron y me trajeron un libro. Ahí fue donde frustré mi carrera armamentista.




Sosegados

29.1.14



¿Es más feliz quien se engaña que quien se enfrenta a su verdad?



Gira el mundo

28.1.14



—Señor Stanislaw, si me permite, le digo que el mundo cambia muy deprisa y sus sujetos, en cambio, no avanzan nada.
—No os dejéis imponer la libertad de expresión antes que la libertad de pensamiento.
—Siendo libre qué poca cátedra hay en ello.
—La estupidez no dispensa de pensar.
—Ni de callar.
—A los silenciosos no se les puede quitar la palabra.
—Y de estos hay pocos. Hay más sumisos.
—La libertad de los esclavos se mide por la longitud de la cadena.
—Y por su idolatrías.
—Al derribar las estatuas, respetad los pedestales. Siempre pueden ser útiles.
—Sí para los nuevos ídolos.
—¿Quieres ahogar la voz de tu corazón? Conquista el aplauso de la multitud.
—Mejor esconderse.
—¡El hombre no está solo! Alguien lo vigila.
—Es esa mirada estrecha la que me asusta.
—¡Cómo ayuda la ceguera a dar en el blanco!
—Y no acertar.
—Habla sabiamente, el enemigo escucha.
—Cuando griten: ¡Viva el progreso!, pregunta siempre: ¿El progreso de qué?
—Demográfico.
—La superpoblación mundial ha llevado a que en un ser humano viva mucha gente.
—Qué locura.
—El mundo no está loco en absoluto, aunque no está hecho para la gente normal. Está hecho para los normalizados.



Proyecciones

27.1.14



Somos un simulacro de lo que proyectamos ser. El espejismo de una contradicción.



Despedida

26.1.14



Querido futuro: siento decirte esto pero no estaré ahí.



Mundos ingrávidos

25.1.14



Según Francis Bacon «la lectura hace al hombre completo; la conversación ágil, y el escribir, preciso». Leer, hablar y escribir, la república de las palabras donde habito.



Alteraciones

24.1.14



El filósofo Euríloco, enemigo de dogmáticos y sofistas, aventuró que «el tiempo trastocado es el que nos vivifica». En el caos es donde mejor ordenadas están las emociones.



Consuelos

23.1.14



Paso a diario por una casa a cuya entrada se amontonan las cartas deterioradas por el paso del tiempo. La mayoría parece proceder de reclamos publicitarios o de organismos y empresas.

Entre ellas distingo una con la dirección caligrafiada. Parece una carta personal que ya nadie abrirá y que, imagino, contendrá palabras de cariño, de reproche, de amistad o de desesperación, y quedará sin leer. 

Y aquello que fue escrito con sentimiento se hará estéril ante el indiferente paso de los días. Hasta para los desahogos es injusta la vida.


Rebajamiento

22.1.14



¿Qué degrada más el trabajo o la ociosidad?



Una vida vivida

21.1.14



—Somos faros perdidos en la niebla señor Lin.
—Hay dos maneras de difundir la luz: ser la lámpara que la emite o el espejo que la refleja.
—Taiwán es una buena ciudad para morir.
—Vive como si no fueras a morir nunca, actúa como si fueras a morir mañana.
—Y para conversar.
—Un placer como el de una conversación perfecta es necesariamente raro, porque los sabios rara vez saben hablar y los que hablan rara vez son sabios.
—Hablemos por el gusto de mezclarnos con las palabras. Charlemos de la vida.
—La vida está compuesta de insignificancias; el año de instantes y las montañas de granos de arena. Por lo tanto no subestimes nada, por pequeño que te parezca.
—A veces sufro por eso y me brotan las lágrimas.
—En esta vida hay lágrimas, y lo que importa, después de todo, es ante lo que lloramos.
—E igual ante lo que reímos.
—El humor es parte de la vida y en consecuencia no debe ser excluido, ni aun de la literatura seria.
—Porque de lo que se trata, risa y llanto, es de vivir una vida hermosa y plena.
—Si no puedes vivir una vida bella, debes soñarla.
—El suelo de mi vida está alfombrado con ese sueño.
—La belleza de la vida humana consiste en que, al revisar nuestras resoluciones el día de fin de año, descubrimos que hemos cumplido una tercera parte, hemos dejado sin cumplir otro tanto, y no podemos recordar a qué se refería la otra tercera parte.
—Y eso nos lleva a saber su verdadero valor,
—La sabiduría de la vida consiste en la eliminación de lo no esencial. En reducir los problemas de la filosofía a unos pocos solamente: el goce del hogar, de la vida, de la naturaleza, de la cultura.
—En lo esencial están los afectos y el cariño.
—Es muy simple; cuando uno quiere a una persona puede llamarla por cualquier nombre, que siempre tiene un sentido cariñoso.
—Incluso para ello es necesaria una educación.
—Un hombre educado es el que tiene los amores y los odios juntos.
—Y un hombre ausente quien obtiene el beneplácito de público.
—Perdonamos a los grandes del mundo porque han muerto; pero en vida son imperdonables.
—Será que cuando estés muerto sabrás cuánto te quieren.



Expatriados

20.1.14



Es ese exilio interior quien te hace migrante introspectivo de tu yo sin que lo sepas.