—El sistema en sí es una contradicción permanente.
―Sí, puede que sea así, pero no hay otro.
―En su devenir histórico ha acumulado tantos errores que ahora está lastrado hasta el fondo de una crisis importante. El principal, la ambición sin límites de los agoniosos.
—Lo arreglarán, no te preocupes. Lo ha hecho otras veces.
—No sé cómo van a poder solucionar la usura de los banqueros. Es perenne y hereditaria.
―Tendrán que hacer ajustes finos y recortar diferencias entre las grandes fortunas y las grandes miserias.
―Los volverán a engañar a pesar de que el personal cada vez sea más consciente de la situación y esté más mosqueado.
—Seguramente.
Y los dos viejos silenciaron su bocas durante varias horas.