Pausados

16.5.26


Necesitamos reivindicar la duda, porque solo quien duda se resiste a obedecer del todo. Y necesitamos reivindicar la pausa, porque solo quien se detiene evita ser arrastrado por la velocidad ajena. En una época que premia la reacción instantánea, la opinión precipitada y la ansiedad como forma de vida, dudar y parar empiezan a parecer actos de resistencia. Tal vez una de las urgencias más hondas de nuestro tiempo consista en crear espacios de insonorización, lugares interiores y exteriores donde el ruido del mundo no dicte por completo nuestra conciencia. No para huir de la realidad sino para no quedar absorbidos por su vorágine.


0 apostillas: