Poderosos
22.5.26
El poder es un espejo deformante que agranda nuestras virtudes hasta volverlas vanidad y nuestras miserias hasta convertirlas en destino. Nadie sale intacto de él porque no solo permite hacer más cosas también ser, sin freno, más de lo que ya se era. Y por eso más que cambiar a las personas las amplifica, exagerando lo mejor y lo peor, dilatando sus rasgos, endureciendo las inclinaciones, para acabar confundiendo la personalidad con la máscara.
Bajo su influjo, la prudencia puede volverse cálculo, la firmeza despotismo, la confianza soberbia, la convicción fanatismo y también la generosidad, si sobrevive, puede volverse más visible pero rara vez lo hace sin contaminarse de exhibición.
Tal vez ahí resida su peligro más hondo, no en que imponga una identidad nueva sino en que hipertrofia la ya existente hasta volverla irreconocible. El poder no inventa monstruos pero los hace voluminosos.
Etiquetas: análisis, comentario, poder
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 apostillas:
Publicar un comentario