Bronceados

2.4.08




Según advierte Cioran, «la palidez nos muestra hasta dónde puede el cuerpo comprender al alma». Aún recuerdo cómo me sorprendió el rostro pajizo del primer cadáver que vi cuando era niño y su inmovilidad. Ahora entiendo por qué el color de los fantasmas.



2 apostillas:

M. Domínguez Senra dijo...

A mis muertos los arreglaron tanto y los maquillaron tanto que el alma tendría problemas para abrirse camino. Estaban de muerte.

Joselu dijo...

Es un momento magnético y terrible cuando vemos nuestro primer cadáver. Es algo que queremos y no queremos ver. Nos atrae y a la vez nos repele. Pero en mi vida he visto un fantasma. Ya va siendo hora.