Metafísica de la limpieza

25.6.07


Mientras friego el poyo de la cocina me acuerdo de Platón. Él nunca tuvo que decidir entre el amoniaco o el oxígeno activo para obtener una limpieza más eficaz.

14 apostillas:

franco dijo...

Envidioso jaja

Anónimo dijo...

Ahí estamos, los hombres metiéndole mano a la cocina, para que luego digan de nosotros, ¡Me voy a la plancha!

Joselu dijo...

Probablemente él no se preocupaba de cuestiones tan "triviales" como la limpieza de la cocina. Seguro que tenía mujeres o esclavos que se lo hacían.

Anónimo dijo...

No me extraña que te parezca triste fregar los platos.
En vez de pensar en Platón ponte un disco de copla, que es lo más apropiado para fregar los platos.

Adise dijo...

Claro, por eso era 'pensador', porque tenía la cabeza demasiado desocupada.

Un beso.

la pequeña tortuga dijo...

Sin duda el oxígeno líquido vamos...yo lo tengo clarísimo....ah, que la cosa iba de pensadores? yo es que bastante tengo ya con fregar los platos

Lu dijo...

menudo señorito el Platón...

Maria Coca dijo...

De ahí su gusto por las cavernas. Lo suyo no era la limpieza.

Cervecerix dijo...

Es que Platón pensaba más bien en la Idea del limpiador, así podía ignorar las marcas :-)

franco dijo...

a lo mejor platón ni siquiera ensuciaba los platos de tan pensador que era...

Joyce dijo...

Para eso ya tenía a los esclavos. Qué bien vivían los griegos de aquella época (los que eran libres, claro).

Pareidolia dijo...

Es que Platón tenía un discípulo que le hacía las faenas de la cueva. Todos al fin y al cabo nos toca limpiar el polvo del amo...

Isabel Barceló Chico dijo...

Eso es lo malo en nuestros días: que continuamente hay que elegir. Besos, querido amigo.

Medea dijo...

Jajaj no, pero quizá el tuvo que eligir entre cosas peores.