Varios millones de emails viajan cada día por las arterias de Internet. Llevan mensajes de amor y desamor, de amistad lejana, de buenas nuevas y de tristes noticias. Poco que ver, en cambio, con esa otra correspondencia epistolar de caligrafía, tinta, papel y sello.
*La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.
9 apostillas:
Sólo ha cambiado el "cartero", bueno y la rapidez, y la cantidad de gente a la que se escribe, y la forma de escribir (tqm),....en fin casi ná :).
A mi me gusta más mirar en mi bandeja de entrada que en mi buzón de correos :).
y yo que ni se donde esta mi buzon, vamos ni si existe el cartero en mi zona... que horror no habia caido en eso.
Oye y ahora quien llama dos veces a la puerta de una?... Francisco anda llamame y traeme un post it aunque sea. Gracias rey.
No desestimes tampoco los millones de correos que cada dia viajan por el ciberespacio proponiéndonos alargar nuestro pene, vendernos viagras, o ofrecernos suculentos premios de loteria que hemos, oh, afortunados, ganado en las Barbados.
Ayer le envié a una amiga un documento con una nota escrita de mi puño y letra. Como la pluma estaba cargada con "Love Ink" de Montblanc, una tinta rojo oscuro que huele a rosas, tuve que decirle: "Que consti, per a la nostra precària tranquil·litat, que no hi ha cap insinuació en les meves paraules".
Para mí una carta es insubstituible como soporte de escritura, por tarde que llegue, y yo siempre quise ser una "experta" en hológrafos o autógrafos, porque la escritura personal dice mucho.
Y además tanto spam no como aquella canción de Vainica Doble que hablaba de "cartas de amor sin destino, cartas de amor sin dirección qué aberración, qué desatino, qué sinrazón. Y ¿qué haría yo? si respondieras del susto y de la impresión...
si me escribieras me estallaría el corazón".
El factor tiempo es el que añadía a esas cartas manuscritas y enviadas por correo postal una pátina de romanticismo. Hoy hemos ganado la inmediatez pero hemos perdido ese interesantísimo tiempo de espera que dilataba y ampliaba nuestros sentimientos. Hace tiempo que no escribo una carta tradicional, y lo cierto es que era muy aficionado a hacerlo.
Nunca mail con el banco, me niego, para eso están esas cajas bruscas, y el reciclaje. AUnque dicen que es conveniente mirarlas ¿qué opinas? -humm será demasidado tarde...-
Oh¡ qué maravilla esa última frase.
Nada que ver con eso papeles llenos de caligrafias e impulsos. De sentimiento y vibraciones. Pero quizás allá en esos emails, un poco de nosotros disfrazado de frialdad.
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