Tratamos de aplazar lo inaplazable para prorrogar lo definitivo. Al ser humano le cuesta tanto entender el cubicaje de la friabilidad de su naturaleza.
Caja de cartón
15.12.25
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Tratamos de aplazar lo inaplazable para prorrogar lo definitivo. Al ser humano le cuesta tanto entender el cubicaje de la friabilidad de su naturaleza.
Escribimos para no dejar de ser quienes somos.
G. Deleuze:
«Quizá soy transparente y ya estoy solo sin saberlo...»
Thomas Szasz:
«Si tú hablas a Dios, estás rezando; si Dios te habla a ti, tienes esquizofrenia. Si los muertos te hablan, eres un espiritista; si tú hablas a los muertos, eres un esquizofrénico»
Chuang Tse:
«Aquel que con inocencia viene y con sencillez se va»
Marco Aurelio:
«Toma sin orgullo, abandona sin esfuerzo»
Albert Camus:
«La gente nunca está convencida de tus razones, de tu sinceridad, de tu seriedad o tus sufrimientos, salvo sí te mueres»
Charles Caleb Colton:
«Hasta que hayas muerto no esperes alabanzas limpias de envidia»
León Tolstoi:
«A un gran corazón, ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa»
Voltaire:
«La duda no es un estado demasiado agradable pero la certeza es un estado ridículo»
Mahmoud Al-Tahawi:
«La perfección es el pecado de los vanidosos. La torpeza la virtud de los indefensos»
Fénelon:
«Huye de los elogios, pero trata de merecerlos»
Antón Chéjov:
«Las obras de arte se dividen en dos categorías: las que me gustan y las que no me gustan. No conozco ningún otro criterio»
Bukowski:
«Que no te engañen, chico. La vida empieza a los sesenta»
1 apostillas:
El aforismo alude al impulso humano de aplazar lo inevitable y dar solidez a lo que se deshace. Desde la mirada zen, esta resistencia nace del apego al yo y de la ilusión de permanencia. Intentar “prorrogar lo definitivo” es negar el flujo natural de la existencia. La imagen del “cubicaje de la friabilidad” expresa la contradicción entre medir lo inasible y controlar lo efímero. El zen invita a soltar esa tentativa: aceptar la fragilidad es habitar plenamente el instante. Lo inaplazable no es amenaza, sino recordatorio de que la vida ocurre solo aquí, en este respiro.
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