Invasiones

9.11.25



Durante muchos siglos la Gran Muralla China aguantó innumerables arremetidas mongolas pero con el paso del tiempo no ha podido contener las incursiones bárbaras de los turistas. Ahora llegan en oleadas, armados con cámaras, teléfonos y palos de selfi. No buscan conquistar territorios, sino encuadres. Allí donde antes resonaban ecos de guerra, hoy se escuchan clics y risas en todos los idiomas. Media guardia ha desertado y el resto de guardianes ha dejado de vigilar el horizonte y se dedica a controlar el acceso del wifi.


2 apostillas:

josia dijo...

Los centinelas están tumbados dentro de las torres, con las botas desabrochadas y viendo las teles en blanco y negro.

María dijo...

jajaja Supongo q por eso y en vista del férreo control ejercido intramuros por los guardianes chinos , todos sus convecinos se han desparramado por el resto del mundo intentando robarnos el wifi al resto jajaja mil gracias por esta sonrisa, un beso!