Libres

19.2.19



Una persona que escribe no rinde cuentas ante nadie: ni cónclave académico, ni editorial, ni crítico. Si acaso ante el Universo y el infinito.



4 apostillas:

Albada Dos dijo...

O ante su propio corazón, crítico severo

Un abrazo

Joselu dijo...

Como Pierre Menard, autor de El Quijote, yo anhelaría haber sido autor deLolita de Nabokov. Eso sí es escribir sin rendir cuentas por la audacia insólita que supuso tanto que en un tiempo moralista como el actual, no sería posible una obra de su radical libertad temática y composiitiva. Escribir es fácil, solo hay que juntar palabras, sintagmas, frases, párrafos. Lo difícil es ser tan osado como algunas obras que fracturan la época en que son escritas. Otro ejemplo de libertad insólita es la obra de pensamiento Eichmann en Jerusalem de Hanhah Arendt. Yo no tengo ni una brizna del valor que tuvo esta mujer al escribir este libro. Por lo demás, escribir amablemente no supone que haya ningún tribunal o editorial ni crítico que vaya a juzgar lo escrito. Ya querríamos.

Juan Poz dijo...

Ante sí misma. Y si es un verdadero escritor, no hay tribunal más inclemente..

mailconraul dijo...

Pues muchos se apostan al lado de las convenciones, las editoriales y el cretinismo. El universo tiene que pasar por caja y ser fiel al copyright.