El maestro cojo

9.4.10



Don Jaime era un maestro mutilado por la Guerra Civil. Republicano tachado de ‘rojo’ fue dejado por inútil tras perder una pierna. Impartía su clases en la vivienda que habitaba con su mujer y con una hija pequeña. Aunque los niños lo conocían como ‘el maestro cojo’ no ostentaba ningún título de magisterio y, sólo su incapacidad física y su cultura acumulada en compulsivas lecturas, permitió que le dejaron malvivir dando clases bajo la supervisión del régimen. Aquel hombre inmóvil solía desgranar algunas perlas elocuentes sobre su experiencia. Vagamente recuerdo algunas y de las que no olvidé, cito más o menos de memoria: «no es placentero aquel alimento que va contra mi salud» y «no criticaré ningún modo de vida que no sea nociva contra la mía», que trato de aplicar.


5 apostillas:

Rose Kavalah dijo...

Pues sobre la primera discrepo, y sobre la segunda a medias.

La primera claramente es revocable: setas venenosas, hamburguesas del McDonalds...

Y la segunda digo a medias, porque no entiendo muy bien el término de "nociva". Si por nociva nos referimos a que no nos gusta,a que nos produce adversidad (bien podría ser el caso de algún psicópata violador, por ejemplo, o algún machista, o cualquiera que nos resulte repulsivo), pues en ese caso sí, estoy de acuerdo con lo que tu profesor decía.

Pero si no, no. Porque se podría decir que la vida de aquel ruso que tuvo a su hija por 15 o no sé cuántos años encerrada en su sotano, ciertamente no me es diréctamente nociva, pero la detesto y la critico.

Blanca dijo...

Hay vidas que son altamente nocivas para mí,

No creo en la tolerancia que predican los fascistas.

Seguiré luchando o apartándome de todo lo que me parecezca injusto o nocivo y procuraré no perder las cuatro verdades básicas que aprendí en mi adolescencia gracias a la buena gente que también luchó para que me llegaran. Por ejemplo:

" y es que nadie escupa sangre pa que otros vivan mejor"

He dicho cuatro , pienso que con esta ya me sobran tres.

Un saludo.

( Ja, vaya declaración de principios de buena mañana.)

Joselu dijo...

Es difícil decidir cuándo un modo de vida es nocivo para mi vida. Hubo muchos alemanes que consintieron y aprobaron el nazismo porque los perseguidos eran otros. No sólo hemos de oponernos a lo que es nocivo para nosotros. Esto puede dar lugar a ominosas ignominias. ¿Qué daño puede hacerme a mí la dictadura de Cuba o la explotación y pobreza del tercer mundo? Pero yo no puedo mantenerme neutral en estos casos o en otros muchos.

Rose Kavalah dijo...

Joselu, por eso decía que todo es cuestión de la acepción que le demos al término de nocivo.

Si se entiende por nocivo cualquier tipo de malestar (ya sea físico o psicológico, que en el fondo son iguales, son todo reacciones químicas del cuerpo a diferentes estimulos), pues entonces está claro que hay a cierta gente que el hecho de que se explote a personas les crea repulsión, y en ese caso pues se podría considerar nocivo el mero lance de que nos moleste algo, aunque ello no nos afecte más que emocionalmente.

dgl dijo...

Joselu todo dependerá del nivel de conciencia, si es malo para uno lo es para los demás. Mira como terminaron los alemanes, aunque en principio parecía bueno para ellos