Cerrar la casa

9.6.19



Madrugó para escribir un cuento y encontró un tiburón durmiendo en el sofá del salón. Entonces recordó que, la noche anterior, había olvidado cerrar la ventana de la imaginación.



4 apostillas:

Juan Poz dijo...

¡Benditos olvidos!

Joselu dijo...

Espero, confío, que no sea un tiburón depredador de las finanzas ni un broker de los de Wall Stret.

mailconraul dijo...

Diría, más bien, que una escotilla quedó abierta.

Manuela Fernández dijo...

Con tu texto has dibujado una sonrisa en mi cara. Gracias.