El corrector díptero

11.11.18



Una mosca zumbadora quiere comunicarse conmigo. Ha efectuado tres pasadas rápidas por mi oreja derecha, lo que quiere decir que me he comido un complemento directo en el primer párrafo. Después pasa dos veces delante de mis ojos, realizando un picado para hacerme ver la concordancia de polaridad que acabo de añadir al texto. Y así, sucesivamente, es capaz de corregirme cuanto escribo. Mientras pienso que será el espíritu de un lingüista aplicado fallecido, entiendo como una suerte tener una mosca doctorada en tipología lingüística, sin que me tenga que mosquear, claro.



2 apostillas:

Albada Dos dijo...

Es una monada de texto. Las moscas, así de pesadas, así de incisivas, poniendo orden en las palabras

Muy imaginativo. Un abrazo

Laura dijo...

jajajaj que bueno. Un abrazo.