Autoconciencia

12.5.11



Quien se exige poco a sí mismo acaba por habituarse al falseamiento de su realidad.



16 apostillas:

María dijo...

Quien se exige poco a sí mismo, acaba por convertirse en un armario ropero vacío, inanimado, insípido e incoloro, a los ojos de todos, menos a los suyos.


Muchos besos


PD
Hoy, ración doble... ya recojo yo el vaso de la leche y limpio las miguitas de las galletas, para que no pierdas tiempo y tu supervivencia te sea más fácil:-)


Feliz noche

Ex-compi dijo...

Pero también exigirse en exceso destroza tú imagen, es como el burro y la zanahoria, nunca llegas.

No se lo digas a Platón que me rebuzna.

Joselu dijo...

Eso es cierto pero ¿adónde nos lleva saberlo? También al que se exige mucho a sí mismo puede llevarle al falseamiento de su realidad. ¿O no?

hEto dijo...

Nada tiene que ver la exigencia con la falsedad.

Como la velocidad y el tocino.

Juan Poz dijo...

¡Cómo exigirle a una ficción como el "sí-mismo"! Hemos de despojarnos de ficciones de esa naturaleza y pasar del tramposo e imposible "conocete a ti mismo", al simple y esperanzador "conoce", pues en el conocer estamos como somos, más allá de cualquier sanctasanctórum de la tiránica e inaccesible mismidad, si es que Einstein no estaba equivocado.

Anónimo dijo...

Puede que sean matices diferentes, el exigirse a si mismo, interesante reflexion, casi siempre se espera mas de los otros.
El falsear la realidad, puede ser consciente o inconsciente, con exigencia , o sin. Arena

javi dijo...

Yo creo que tienes razón. Sabes en el fondo cuándo has dado las vueltas de tuerca que llevan el trabajo a otro nivel y cuando has dado solamente la del suficiente. Hace tiempo le leí al 'clérigo' Julien Benda que había llegado a saber que, cuando en su fuero interno daba por terminado un libro, es que aún le quedaban dos o tres correcciones. Creo asimismo que la última corrección, la última vuelta de tuerca y la más difícil, después de todo y con todo, es la de lograr dar ligereza al conjunto...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Anónimo ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Puede que sean matices diferentes, el exigirse a si mismo, interesante reflexion, casi siempre se espera mas de los otros.
El falsear la realidad, puede ser consciente o inconsciente, con exigencia , o sin. Arena

Anónimo dijo...

hEto ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Nada tiene que ver la exigencia con la falsedad.

Como la velocidad y el tocino.

Anónimo dijo...

javi ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Yo creo que tienes razón. Sabes en el fondo cuándo has dado las vueltas de tuerca que llevan el trabajo a otro nivel y cuando has dado solamente la del suficiente. Hace tiempo le leí al 'clérigo' Julien Benda que había llegado a saber que, cuando en su fuero interno daba por terminado un libro, es que aún le quedaban dos o tres correcciones. Creo asimismo que la última corrección, la última vuelta de tuerca y la más difícil, después de todo y con todo, es la de lograr dar ligereza al conjunto...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Juan Poz ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

¡Cómo exigirle a una ficción como el "sí-mismo"! Hemos de despojarnos de ficciones de esa naturaleza y pasar del tramposo e imposible "conocete a ti mismo", al simple y esperanzador "conoce", pues en el conocer estamos como somos, más allá de cualquier sanctasanctórum de la tiránica e inaccesible mismidad, si es que Einstein no estaba equivocado.

Anónimo dijo...

Joselu ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Eso es cierto pero ¿adónde nos lleva saberlo? También al que se exige mucho a sí mismo puede llevarle al falseamiento de su realidad. ¿O no?

Anónimo dijo...

Ex-compi ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Pero también exigirse en exceso destroza tú imagen, es como el burro y la zanahoria, nunca llegas.

No se lo digas a Platón que me rebuzna.

Anónimo dijo...

María ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Autoconciencia":

Quien se exige poco a sí mismo, acaba por convertirse en un armario ropero vacío, inanimado, insípido e incoloro, a los ojos de todos, menos a los suyos.


Muchos besos


PD
Hoy, ración doble... ya recojo yo el vaso de la leche y limpio las miguitas de las galletas, para que no pierdas tiempo y tu supervivencia te sea más fácil:-)


Feliz noche

hEto dijo...

Hostia, tú.
Na'. No voy a decir nada.

Jooder, qué fuerte tíos.

Saludos, mon amie, Marie.
Tu coment si que me ha gustao.
Un besazo, cielo.

Anónimo dijo...

Quien falsea la realidad acaba riendo de si mismo ...