Turnos

2.11.10



Cinco pacientes reunidos en la sala de espera refieren, uno a uno, su situación:

—Lo peor del cáncer no es que te mate sino que mientras te mata no te deja vivir —habla el primero.
—Lo malo de vivir no es morir al final sino que no puedas gozarlo [sic] —explicó el siguiente.
—Corremos hacia la muerte sí pero no todos de igual manera. Ahora sé que estoy condenado a una pronta ejecución.
—Al final estás solo frente al hecho de la muerte.
—Cada uno tiene su turno: ese momento vital que todo lo transforma —dijo el último.



4 apostillas:

María dijo...

Y justo en ese momento...
llegó el oncólogo que los trataba a todos, un hombre sanísimo cuyo turno en saludar a la muerte estaba muchísimo por detrás de nuestros cinco pacientes, tropezó y se rompió la cabeza contra la mesa de mármol que se situaba en le centro de la sala de espera, momento en le cual, los cinco pacientes dijeron al unísono...

¡¡hoy ya nadie respeta nada!!
¡¡ni siquiera el turno para morir!!:-)


Muchos besos y feliz noche, Francisco.

Alejandro Kreiner dijo...

Las personas cuando se están muriendo no piensan, solo viven la muerte.

Saludos.

Joselu dijo...

SAZÓN

Ya está todo en sazón. Me siento hecha,
me conozco mujer y clavo al suelo
profunda la raíz, y tiendo en vuelo
la rama, cierta en ti, de su cosecha.

¡Cómo crece la rama y qué derecha!
Todo es hoy en mi tronco un solo anhelo
de vivir y vivir: tender al cielo,
erguida en vertical, como la flecha

que se lanza a la nube. Tan erguida
que tu voz se ha aprendido la destreza
de abrirla sonriente y florecida.

Me remueve tu voz. Por ella siento
que la rama combada se endereza
y el fruto de mi voz se crece al viento.

María Victoria Atencia.

Juan Poz dijo...

¡Ah, la vez! Érase una vez..., ésa es con la que nos reciben, de pequeños; la misma que nos dan, la pidamos o no, para saber que nos hemos de ir...