Andrés

26.11.10



Un día lo encontraron muerto en un viejo caserón abandonado y su muerte me impresionó. Era el episodio que ponía colofón a una vida de desastres personales que oscilaron desde la droga hasta el abandono familiar y de las amistades. Su final estaba anticipado desde el momento que se aceleró su deterioro vital. De esto que cuento han pasado una veintena de años.

Hoy he visto un joven que deambulaba por la calle descamisado y me ha recordado a Andrés. No es la primera vez que lo veo, camina con síntomas de politoxicomanía sin la menor percepción de riesgo de ser atropellado y pensaba que pasará mucho tiempo para saber de su final desastroso.

Me pregunto, cuando pienso en este tipo de casos, qué clase de sociedad es esta que deja morir a sus miembros mientras otros acuden a las saunas a recibir masajes, discuten de finanzas en club privados o rezan a dioses que no existen.



7 apostillas:

María dijo...

Me da que lo del Homo homini lupus te suena más que a mí. Pues eso...

Woman on line dijo...

Es evidente que el desarrollo científico y tecnológico no va de la mano del desarrollo "HUMANO". siguen sin resolverse cuestiones fundamentales. Avanzamos poco en valores.

Clara dijo...

Una sociedad de alfas y de epsilón.De tipos.De ciudadanos de primera y de quinta...De lujo y abandono y amargura.

bs

Joselu dijo...

Cabe pensar que los politoxicómanos también eligen su destino. No creo que haya pocos medios disponibles para que alguien abandone la droga, pero es necesaria voluntad. Pienso que en el fondo la voluntad de autodestruirse es enormemente poderosa y magnética. Ha atraído y sigue atrayendo a parte de la humanidad.

Woman on line dijo...

En ocasiones más que elegir somos elegidos, Joselu. Pero coincido contigo en el tema de la autodestrucción que Freud llamaba "pulsión de muerte". Podemos leer sobre ello en su texto: "Más allá del principio del placer"

PazzaP dijo...

Aunque seamos elegidos, siempre cabe la voluntad de no seguir permitiéndolo. Lo que no quiere decir que sea fácil, pero tampoco imposible.

YoMisma dijo...

No es una sociedad la que abandona a sus miembros, no de todo se puede culpar a la masa tonta y desaliñada que formamos juntos, cada uno es responsable de si mismo y de la gente que tiene alrededor, cada uno con las condiciones que le rodean tiene que aferrarse a no dejarse comer por el todo asqueroso que formamos.

Saludines
YoMisma