Ofuscados

13.11.10




«Si te enfadas, piensa en las consecuencias», sentenció Confucio. Lo que ocurre es que el enfado no piensas.



9 apostillas:

Cronopio dijo...

Lo que pasa es que el enfado nos hace actuar de manera impulsiba.

zim dijo...

...sí, y al final casi siempre uno se enfada por haberse enfadado (bueno, no tanto por haberse enfadado como por las formas, duración, intensidad, o poca pertinencia del mismo ...)
Saludos.

PazzaP dijo...

No en el momento; pero sí cuando se termina. Salvo si te sigues enfadando por el enfado en una cascada de réplicas.

Con entrenamiento es cuestión de pillarte antes del punto de no retorno.

Vloj dijo...

A mi me gusta el proverbio chino que dice:

"Si algo no tiene solución ¿para qué preocuparse?... y si la tiene, entonces, ¿para qué preocuparse?

Me husta hablar en vez de escribir ya que las bes, las uves, las haches etc... disimulan mejor sus errores.

Feliz Finde

Juan Poz dijo...

Lo niego, ¿quién ha dicho que un enfado soberbio no te deja pensar, con esa descarga monumental de adrenalina que te da un chute que te van las neuronas a mil alonsos por hora? En el apogeo de una excitación airada solemos alumbrar, los propensos a los cabreos morrocotudos, no pocas ideas cuyo brillo nos confunde...

María dijo...

Si pensara en las consecuencias no me enfadaría y resulta que luego me enfado pensando en las consecuencias del enfado, menudo bucle.

Maria Coca dijo...

Así es: el enfado no te deja pensar en nada. Hay que respirar hasta diez y después ver las consecuencias.

El taller de Curra - Cartonnage dijo...

Que razón tenía Confuccio..!!!!!

cincoarrobas dijo...

Sí, pero también confucio sugiere que hay momentos en los que es necesaria la "mordedura tajante": no se trata de no enfadarnos nunca, sino de elegir el momento apropiado porque, a veces, puede ser necesario