Materialidades

16.10.19


El lector es la carne del poema.



2 apostillas:

Joselu dijo...

¿Y dónde está la parrilla? ¿Y quién se come la carne?

Juan Poz dijo...

O sea, ¿que ahora vamos a tener poesía cárnica y poesía vegana, Francisco...? El lector es la acelga del poema... Fuera de bromas, esa sería la aspiración del lector, pero me temo que va a tener que conformarse con la carne ajena del autor, con la que se identificara en esa simplicidad terrible del "todos somos iguales", cuando el poema del autor, de cualquiera es la reclamación de la individualidad absoluta, del subjetivismo total, de la única manera de ver el mundo y de verse a sí mismo.