Mostrando entradas con la etiqueta mudanzas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mudanzas. Mostrar todas las entradas
Cambios y mudanzas
25.6.26
Solo permanece quieto aquello que está muerto. Todo lo vivo cambia, aunque no siempre lo haga por voluntad, ni por lucidez, ni siquiera por esperanza. A veces cambiamos porque hemos aprendido demasiado y ya no nos cabe la antigua inocencia. Otras porque hemos sufrido lo suficiente y el dolor nos obliga a abandonar una piel ya inútil. Y algunas, simplemente, porque nos cansamos de repetirnos. Cambiar no siempre mejora pero inmovilizarse suele equivaler a una forma de extinción interior. Hay personas que confunden la fidelidad a sí mismas con la negativa a transformarse, sin advertir que también la identidad necesita mudanza para no volverse cárcel. Permanecer idéntico no es signo de firmeza, lo es muchas veces de agotamiento. Tal vez vivir consista justamente en aceptar esa inestabilidad. No como traición a lo que fuimos sino como obediencia más honda a lo que todavía podemos llegar a ser. Solo cambia de verdad quien todavía conserva algo vivo que defender.
Etiquetas: análisis, cambios, comentario, mudanzas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)