Tributo

15.7.20



Le tengo tanto respeto a las palabras que no las escribo sin su consentimiento.



3 apostillas:

Juan Poz dijo...

¡Ellas ni sienten, ni asienten ni consienten! ¡Menudas son!

Joselu dijo...

Hay un documento en que las palabras consienten en ser poseídas libremente, hasta que no digan lo contrario, de modo que la autorización puede ser revocada en todo momento. Es un contrato sexual.

Juan Poz dijo...

¡Prodúcelo!, como dicen los ingleses, querido Joselu...