Taller del recuerdo

23.2.10



—Olvidamos para recordar.
—Cosa curiosa —reflexionó el oyente.
—Entonces recordamos para olvidar —terció en tono irónico otro interlocutor.
—No recordamos los olvidos porque los borramos para sobrevivir —insistió en su tesis el primer contertulio.
—A veces es necesario, entiendo yo —medió entre los dos.
—Pero olvidamos los recuerdos que nos sobran para vivir —concluyó el tercero en discordia.

3 apostillas:

Joselu dijo...

No sé muy bien para qué vivimos, si para recordar o para olvidar, pero lo cierto es que la memoria y el recuerdo son el núcleo evanescente -de construcción literaria- que da densidad a nuestra vida. Vivir es recordar luchando contra el olvido. No hay nada más cruel que esa terrible enfermedad que borra el disco duro de la memoria y nos quedamos sin nada, desnudos, vacíos...

Juan Poz dijo...

No sé si recuerdo a contrapelo u olvido a contracorriente, pero siempre he leído para olvidar lo leído. Aspiraba a que formase un sedimento, un humus en el que se amalgamara lo vivido de modo que no pudiera discernirse en él las aportaciones de los hechos y las de la ficción. Y en ello persevero. ¡Con qué placer de desmemoriado vuelvo a coger ciertos libros o ver ciiertas películas! Sí, sin duda, olvidar es vivir dos veces, y la segunda con mayor intensidad incluso que la primera.

El futuro bloguero dijo...

Olvidamos sobre todo los recuerdos que menos usamos, consciente o inconscientemente.

Luego está lo de olvidar como enfermedad, que es otro tema...

Me vino a la mente la película memento y una frase de la misma...

"Se me olvidó olvidarte"