Planicies

19.10.09



El moralista francés Luc de Clapiers defendió que «los que han nacido elocuentes hablan a veces con tanta claridad y brevedad de las grandes cosas que la mayoría de los hombres no pueden imaginarse en absoluto que hablan de ellas con profundidad». La hondura es un concepto que da vértigo, acostumbrado como está el ser humano a vivir en la superficie del mundo.

10 apostillas:

El futuro bloguero dijo...

Un amigo dice "Ya que no puedo ser profundo, intento al menos ser oscuro"

Es que la hondura... da miedo

María dijo...

Es que los grandes en algo, consiguen que parezca fácil, lo que es imposible para el resto.

A veces, lo que parece profundo en la forma, por exceso de rebuscamiento, es plano en el fondo y al contrario.

Un beso.

Le Mosquito dijo...

¿...acostumbrado con está...?

Maria Coca dijo...

Los abismos atrapan y repelen al mismo tiempo. Es verdad.

Besos lunáticos para tí, amigo mío.

Juan Poz dijo...

¡Hermosa teoría: nacer elocuente...! La elocuencia, la oratoria, no es, por lo tanto, un arte que pueda alcanzarse, sino una condición genética que afecta a unos o a otros seres. ¿Dónde quedan, pues, las famosas piedras de playa con las que, según la leyenda, Demóstenes perfeccionaba su dicción? Me resisto, yo que nací mudo, y continúo ignaro, a aceptar esa clasificación que me veda el acceso a la elocuencia.

Luis Valdesueiro dijo...

Nietzsche, que seguramente había leído al marqués de Vauvenargues, habló del "ser y parecer profundos". Y su conclusión fue la siguiente: quien sabe que es profundo, se preocupa por la claridad; y quien quisiera parecer profundo, se preocupa por la oscuridad.
Con lo que se nos impone la tarea de distinguir (excepción hecha de aquello en que verdaderamente somos legos) entre la profundiad auténtica y la fingida.

Joselu dijo...

Me consuela pensar que aquellos que no he entendido, dada su oscuridad y complicación, eran en el fondo falsos profundos. El profundo auténtico, como aquí se expone, habla con claridad y brevedad.

Ex-compi dijo...

La simplicidad en boca de algunas personas es el trabajo callado de reflexiones que han llevado su tiempo y están cargadas de grandes ideas. A veces complicamos ideas simples para vestirlas de profundidad simple

PazzaP dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
PazzaP dijo...

PazzaP dijo...
Entonces, Joselu, te consuela pensar que la medida de tu entendimiento determina el grado de autenticidad de lo profundo...

Entonces, si te consideras de verbo claro y breve, se deduce que tu profundidad es auténtica,¿no es cierto?

Y si es auténtica, entonces de veras es un consuelo poder darse cuenta de que algunos, sólo por oscuros, son falsos.

martes, octubre 20, 2009 2:53:00 AM