El bloc

15.10.09


Durante buena parte de mi vida mantuve una práctica iniciada en mi juventud de emplear los blocs para anotar ideas, palabras, versos, borradores que después se transformaban en cuentos. La llegada del ordenador acabó con ese ritual y ahora, almacenados por años yacen en muebles de la casa. En sus páginas escribí desahogos y críticas contra aquello con lo que discrepaba y la trascendencia de los contenidos, en su mayor parte, no se proyectó más lejos del cajón que los acoge.

Cambié blocs por blogs y eso me ha permitido —además de conectar con un universo de lectores amigos—, decirle al escritor Javier Marías, aunque él no lo vaya a leer, que creadores y artistas no van a dejar de producir obras porque exista Internet y el libre intercambio de contenidos culturales. Eso no va a ocurrir porque vivimos en los albores de una nueva época, con gente dispuesta a crear por el mero placer de hacerlo, que renuncia a estipendios y expone su obra de forma gratuita en miles de espacios similares a este sencillo blog.

6 apostillas:

María dijo...

Yo, se lo digo contigo.
Mientras alguien tenga algo que decir y sienta que desea, e incluso necesita hacerlo, le va a dar exactamente igual, si le pagan, como sino.
Casi mejor, que no.

Un beso.

franco dijo...

Creo que eso fue lo que más me molestó del libro del desasosiego. Cuando Pessoa dice que antes había pocos artistas y buenos y ahora muchos y malos. Creo que se lo perdono por haber dicho él que el poeta es un fingidor, y, para salvar su imagen en mí, me quedo con que lo decía para armar controversia nada más.
Los mayores críticos de los blogs deben ser las editoriales, y nosotros los de las editoriales.

El futuro bloguero dijo...

Estoy de acuerdo. Marías, se lo pierde, pues esto interactua y eso enriquece, una diferencia fundamental.

abrazo

Joselu dijo...

No sé si estoy de acuerdo. Yo tengo una profesión y vivo de ella, pero el que es artista y quiere vivir de ello -lo cual es perfectamente legítimo- debe contar con una prorección legal. La creación debe ser amparada. Unos arreglan puertas o motores; otros son poetas o pintores. Pocos llegan a ese estadio en que puedan vivir de lo que producen. Hay muchísimos poetas -buenos o menos buenos-, hay muchísimos pintores o cantantes de calidad contrastada o no. ¿No deben tener ellos la oportunidad de vivir de su arte? Los buenos al menos. Un futbolista de élite cobra ya lo sabemos. No regala nada. Su arte se paga. ¿Por qué un escritor, cantante o cineasta ha de ceder su obra sin cobrar nada? No implicaría ello que todos pusiéramos nuestras propiedades al servicio de todo el mundo. Pero no, lo mío es mío, sí, todo menos la propiedad intelectual. Todos nos creemos con el derecho de apropiárnosla gratuitamente. Todo se cobra, pero el arte debe ser gratuito. No lo entiendo. Entiendo eso sí que hay industrias culturales que inflan loe precios y que hay algunos listillos que se forran a propósito de la producción cultural. Pero estimo que un novelista, un cantante o un actor o director deben cobrar por que alguien disfrute de su buen hacer. Cuánto sería una buena cuestión, pero hay que pagarlo. Precios asequibles eso sí, precios populares.

Antero dijo...

Comparto su opinión.

Yo pienso que envejecer es, en cierto modo, agotar la capacidad de aprendizaje. Rezagarse frente a un mundo que no para quieto. Muchos de esos rezagados lo que ven en los interneses, en los ipods, en los sms o en los teletransportes de Estar Trek, es un mundo que poco a poco va siendo desconocido. Y arremeten contra esos artilugios (que "me hacen más tonta", que decía mi abuela cuando le regalábamos una tostadora) aferrándose a teorías que les alegren los reumas: "los interneses y el libre intercambio de contenidos culturales matarán al creador", "la manipulación genética permitirá a Irán crear supersoldados terroristas", "la inmigración es contaminación", o dos de las perlas más guapas que recuerdo haber leído cuando me sumergía en hemerotecas de principios del siglo XX (y que demuestran que esto es más viejo que el agua que moja):

1-. el uso generalizado del automóvil acarreará que se nos atrofien las extremidades inferiores hasta perderlas (genial).

2.- la pluma estilográfica empobrecerá la literatura: eliminadas las pausas para mojar el tintero, el creador del futuro se verá privado de esos cruciales, continuos y enriquecedores instantes de reflexión…

Qué ganas de tener miedo. O hacer del fetichismo, religión. Como ya dijo no sé quién: afortunadamente morimos, y dejamos a la vida que descanse en paz.

Un abrazo.

(Por cierto, ¿las bibliotecas son también piratas?, ¿o en su caso tienen patente de corso?)

Blanca dijo...

!Que cosa más bonita!