Ablepsia

12.1.17



Hay que hablar con claridad aunque, en ocasiones, tanta luz termine por cegarnos.



Aceptación

11.1.17



Hay personas que terminan por darse consejos que nunca han querido oír.



Rechazos

10.1.17



Los incomprendidos son hijos del desatino.



Desalojos

9.1.17



Escribir es desahuciarte de la realidad para habitar otros mundos.



Amor grafo

8.1.17



Escribió en el muro de su casa: «mientras lees esto me estás queriendo».



Vaticinios

7.1.17



En el presente veo el futuro y me conmueve saber que este instante no estará.



Otear

6.1.17



Lo invisible no es aquello que no vemos, es todo lo que dejamos de mirar.



Desvelo

5.1.17



Según Nikolái Gumiliov «hemos olvidado que de todas las zozobras humanas sólo la palabra se encuentra iluminada». Y a veces una palabra oscura es quien viene a alumbrarnos.



Impericias

4.1.17



La incapacidad para saber quererse nace del desamor a los demás.



Finitudes

3.1.17



Eres inmortal si con cada persona que ha muerto en el mundo has muerto tú.



Héroes

2.1.17



La proeza es escapar vivo de cada día.



Tic-tac

1.1.17



El tiempo es un dibujante que improvisa. Mientras traza nuevas figuras a mano alzada, borra dibujos que, en otra época, pintó.



Seres compasivos

31.12.16



Mejor tejer una malla de empatías y abolir la compasión porque los seres conmiserativos no suelen solventar tristezas.




Propensiones

30.12.16



Jaroslaw Iwaszkiewicz decía que «estamos inclinados siempre a ver en los otros los sentimientos que albergamos en nuestro corazón». Somos proclives a identificar lo que sentimos en el espejo ajeno de la humanidad por la incapacidad de reconocimiento propio.



Ausencia

29.12.16



Hoy millones de nadas pueblan el mundo, igual a las nadas que fueron y las nadas que serán nada.



Monotonía extrema

28.12.16



Aislados de toda sensación —dicen— se reduce nuestra capacidad crítica, la mente se obnubila y se deja hasta de fantasear, lo que conduce a una rutina intensa. A veces percibo estos días de fiesta como una alucinación que presenta esos síntomas, una especie de ‘doctrina del shock’ edulcorada con lucecitas de colores y regalos deslumbrantes. Pero no debe ser así porque las emociones nos moldean en forma de corazón.



Postales navideñas

27.12.16



El cartero solía traer por estas fechas varias cartas y algunas postales con el matasellos de lugares lejanos. Familiares y amigos nos escribían misivas para felicitarnos las Pascuas que se cruzaban con las que remitidas días antes hacia esos destinos, en un ritual de memoria y de afectos.

Mi madre me encargaba comprar las postales en un estanco donde escogía aquellas escenas que reproducían las sempiternas imágenes de la Navidad para, posteriormente, cual amanuense infantil, anotar al dictado diferentes textos para tíos, primos y parientes más o menos cercanos. Era un ejercicio de amables y cálidos deseos.

El uso de las tecnologías ha cambiado esa dinámica y ahora recibes mensajes impersonales y repetitivos de gente que nunca te escribe nada y que, como autómatas, reenvían textos que circulan por las listas de contactos de los teléfonos móviles.

Si el afecto es sincero y el cariño auténtico, el texto debe brotar del corazón.



Materiales

26.12.16


El amor con el tiempo se hace con fragmentos de ternura.



Bumerán

25.12.16



Cuando tengo buenos sentimientos hacia los demás me reconcilio conmigo mismo.



El pozo de la memoria

24.12.16



Un desconocido me interpeló hoy. Quiso saber de mí sobre todos esos años después de la infancia. Al principio fue imposible saber quién era. Me mostró una foto antigua y me dibujó un croquis de recuerdos donde aparecían algunas anécdotas y aventuras. Comencé a vislumbrar una geografía de escenas vividas. Poco a poco, con palabras, levantamos la topografía de la niñez común e iluminamos un tiempo sumergido en la sima insondable de la evocación. Después nos despedimos, quizás, hasta un improbable nuevo encuentro. Hoy un desconocido me ayudó a extraer el agua de la vida pasada, esa que nos refresca la memoria.