Ocupas

25.7.19



Siempre me alegro por las distinciones, homenajes y premios ajenos. Es así como alguien ocupa el lugar donde no quiero estar.



2 apostillas:

mailconraul dijo...

Yo no me alegro tanto. Eso significa que hay muchos que ocupan el lugar del merecimiento y muy pocos el lugar merecido.

Joselu dijo...

Ayer leía que un escritor sostenía que los premios municipales eran una oportunidad que daba vida a muchos escritores. Yo soy alérgico a los premios -tampoco tengo nada para ser premiado- pero coincido en que no me gusta esa pugna en que intervienen tantos factores más o menos ajenos a la calidad literaria. Pero tampoco el número de lectores es significativo en cuanto a calidad literaria. Hay escritores muy olvidables que ocupan los primeros lugares en cuanto a audiencia. A muchos nos gustaría ser Kafka que no recibió un solo premio en su vida, fracasó en muchos sentidos y luego se convirtió en el autor más significativo del siglo XX y su larga estela todavía no ha acabado. Pero su vida distó mucho de ser dichosa. ¡Quién sabe!