Viviendo sin dioses

8.6.16



—Señor Ismael Leandry Vega, ¿están de moda los fundamentalismos?
—Una persona fundamentalista no admite posibles interpretaciones sobre la doctrina en la que cree y no tolera que alguien la relativice o limite su alcance.
—¿Defiende la libertad de culto?
—El derecho a la libertad de culto, no es otra cosa que el derecho que tiene una persona para escoger cómo embrutecerá parte de su pensamiento racional con estupideces religiosas.
—No tiene buena opinión de la religión.
—Las religiones y los líderes religiosos lo que fomentan dentro de sus congregaciones es la vaguería intelectual.
—Pero somos una sociedad más culta.
—La sociedad actual, aunque más educada, pasa menos tiempo profundizando en pensamientos importantes.
—No hemos avanzando tanto entonces.
—Durante siglos, la razón humana ha sido amordazada por la intolerancia y el fanatismo religioso.
—No le gusta la crítica.
—La mayoría de los religiosos, mientras piden que se les garantice su derecho a la libertad de expresión para poder criticar los estilos de vida de la sociedad, les piden a los gobernantes y a los jueces que la libertad de expresión que tienen los ciudadanos para criticar a las religiones y a los líderes religiosos sea eliminada, penalizada o, por lo menos, severamente regulada.
—¿Y qué hacer?
—Tenemos que hacer todo lo posible para informales a las personas que los dioses, que fueron creados a nuestra imagen y semejanza, no existen.