Abúlicos

28.6.10



Para La Rochefoucauld «no hay nadie que hostigue tanto a los demás como los perezosos, una vez que han satisfecho su pereza con el fin de parecer diligentes.» No es de extrañar, en la pereza habita incubado el virus de la productividad, por qué si no rentan tanto los banqueros.



4 apostillas:

Malo Malísimo dijo...

Pues yo cuando me entran ganas de hacer algo, me siento y me espero a que se me pasen.

Joselu dijo...

Trabajé un tiempo -en los veranos- en la construcción de peón. Allí la regla fundamental era parecer que hacías algo. Evidentemente nunca te podías sentar, pero sí llevar algo en la mano (la pala, un ladrillo, el botijo), moverte de un lado a otro dando la impresión de que estabas productivo. Luego en la mili fue de nuevo una escuela de simulación. Las guardias eran de risa. Cualquier portera se hubiera enterado más de las amenazas al cuartel que nosotros que escuchábamos la radio, nos dedicábamos a meditar abstraídos... Todo era un simulacro. Mucho me temo que en este país -enamorado de la vida- la productividad no subirá mucho por muchos planes de estímulo que se pongan en marcha. No somos perezosos, somos pensadores de taberna, ociosos ideológicos, filósofos antiutilitaristas y por supuesto pragmáticos hedonistas.

Juan Poz dijo...

No sé por qué -ningún dato avala mi intuición-, pero me parece que esa imagen de nuestra desidia no se compadece con la realidad, que es, en todo caso, una realidad que se ha quedado "color sepia", porque hay siempre un más allá del tópico. Los alemanes decían, allá por los 60, que los emigrantes españoles eran trabajadores "ejemplares", por poner un caso cercano. No digo yo que no sea un ideal cercano, el del ocio, pero, en el brete de trabajar, deben de ser más los responsables que quienes se escaquean. Finalmente, otra cosa distinta son nuestros horarios o la escasa carrera de estímulos que se les ofrece a los trabajadores. En el caso de la enseñanza, por ejemplo, se sale igual que se entra, y sólo quien tenga entrañas suficientes y arrestos no pocos, puede "ascender" al cargo de dirección, por ejemplo.

Maria Coca dijo...

Creo que a estas alturas del año, todos estamos muy cansados...

Besos de lunática en lunes, amigo mío.