—Soy una mala persona.
—En qué lo has notado.
—Tengo malas ideas.
—Mientras no sean malas acciones no tienes responsabilidad moral ni penal.
—Pero un pensamiento corrupto pesa sobre una vida sana.
—Ser hipócrita o cínico tiene más peso inmoral que una mala idea.
—Bueno pero que yo no lo sea no me exculpa de ser una mala persona.