Recorridos

3.5.21



Al comienzo del viaje extrañamos el vagón donde vamos hasta que nos aclimatamos a su espacio. Lo que más nos cuesta es mudar de tren en cada estación. Después no faltan los que se apean en marcha o saltan de un tren a otro con toda facilidad.



1 apostillas:

Joselu dijo...

Me recuerda a los trenes antiguos. Con el AVE, uno ya no puede vivir esto cambios metapoéticos, es todo más gris y rápido. Eficaz y aburrido.