Montón

25.3.11



Crisipo de Solis que murió fruto de un ataque de risa, tras ver como su burro al que había emborrachado con vino intentaba comerse el fruto de una chumbera, estoico y practicante del razonamiento progresivo, elucubró que «ser más listo que nadie en un mundo de mediocres no te salva de nada. Oponer la inteligencia a la estupidez es una batalla perdida. Hay más del otro lado».



5 apostillas:

Juan Poz dijo...

A mi parecer, el error estriba en considerqar que la estupidez es lo contrario de la inteligencia. La estupidez, bien trabada toda ella con la argamasa de la superstición, la ignorancia, la envidia y la avaricia no es la otra cara de la inteligencia, sino una mónada en la que habita más de media humanidad regocijándose en su propia estulticia, aplaudida por buena parte de la otra mitad. La inteligencia es otra dimensión, otra realidad, ajena por completa a la estupidez massmediocre. Una y otra cohabitan, pero se repelen.

Malo Malísimo dijo...

De puta madre Juan...pero ¿Quien le saca los pinchos de la boca al pobre burro?

Juan Poz dijo...

¿Y quien le manda al burro juntarse con semejante animal...? Especies plenamente esópicas, ambas...

Anónimo dijo...

Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano...

Kim Basinguer dijo...

..Estoy de acuerdo con Juan,sino fijate en Esperanza Aguirre, es estúpida pero malevolamente inteligente.