Conversiones

15.8.08



Existe el que transforma su frustración en amargura. Otros, en cambio, convierten su frustración en un mayor fracaso que desemboca en resentimiento. El sufrimiento esponja el corazón hasta ennoblecerlo. La inquina arruina el pensamiento y lo lleva a la locura.

5 apostillas:

supersalvajuan dijo...

¿Y quién no está loco?

Pareidolia dijo...

En ello estoy.
Besos

Anónimo dijo...

El sufrimiento también puede convertirnos en víctimas eternas.

Un beso.

LIA

Maria Coca dijo...

Buena relexión. Te sienta fenomenal el verano!

Kim Basinguer dijo...

EL odio origina todo eso, y unas arrugas en el rostro, propias de los rencorosos de la vida.