Mudanza

16.1.14



Recuerdo, apenas chiquillo, cómo unos vecinos se negaban al primer cambio horario. Si le preguntaban ellos respondía que daban la hora antigua. Mi abuela, ante cada avance tecnológico, siempre comentaba que si los antiguos levantaran la cabeza, se volverían a morir ante la impresión por los progresos de la humanidad. Mi padre nos hacía entender lo prodigioso de tanto cambio en nuestro beneficio y las diferencias con los tiempos antiguos, aunque sin demasiado optimismo. Siempre habrá inadaptados, asombrados y descreídos antes los cambios que nos llevan en este barco hacia ninguna parte. Cada uno busque su mejor asiento en esta nave de locos.



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