Evasiones

20.5.16



A veces, cada vez más, me cuesta entender para qué escribo. «Se escribe siempre —decía Gilles Deleuze— para dar vida, para liberar la vida allí donde esté presa, para trazar líneas de fuga». Se escribe desde el territorio del pensamiento para escapar de uno mismo y dejar de ser quien se es. Se escribe para modificar la realidad y para evadirse de ella.