En el concierto

10.7.12




—¿Cómo le llamo Amandine-Aurore-Lucille Dupin de Dudevant o, simplemente, George Sand?
—Lo verdadero es demasiado sencillo, pero siempre se llega a ello por lo más complicado.
—Me ha costado aprender a distinguirlo.
—El verdadero modo de no saber nada es aprenderlo todo a la vez.
—O recordar nada de golpe.
—El recuerdo es el perfume del alma.
—No entiendo qué es el alma puede que solo sea mente y sentimiento.
—La inteligencia busca y el corazón encuentra.
—Reconozco en lo que ha dicho mucha belleza.
—La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.
—A pesar de eso nos queremos mucho.
—No hay verdadera felicidad en el egoísmo.
—Pero sí ser compasivos para serlo.
—La caridad degrada al que la recibe y endurece al que la entrega.
—Es usted una gran mujer.
—La mujer no existe. Sólo hay mujeres cuyos tipos varían al infinito.
—Como hombres, algunos de ellos dedicados a originar el mal.
—El mal no tiene su origen en sí mismo: es siempre el resultado de una agresión a la vida.
—Algo que sería necesario erradicar.
—No podemos arrancar una página del libro de nuestra vida, pero podemos tirar todo el libro al fuego.
—Por cierto, qué le parece el concierto.
—Chopin es tan débil y tímido que puede ser herido por el pliegue de un pétalo de rosa.



1 apostillas:

Mahler dijo...

Puesto en pie le aplaudo, y me quito sombrero, ¡qué carajo!.
Hoy se ha superado usted, caballero... Y parecía poco probable.

Saludo