Náufrago

9.8.16



Lanzó al mar un mensaje en una botella pero nadie le respondió. En el cristal se podía leer ‘envase no retornable’.



Lecturas

8.8.16



Ella se tatuó un verso en la piel y él la leyó como a un libro abierto.



Perrunos

7.8.16



Coge los libros que no muerden —le dijo su padre. Y después de ponerles una correa los llevó arrastrando hasta la escuela.



Precipicio

6.8.16



Se arrojó a sus brazos y se estrelló contra su amor.



Vagamundo

5.8.16



Soy un sin techo, mi alma vive a la intemperie.



Pescador

4.8.16



Le preguntó por qué su caña de pescar no tenía hilo y le respondió que para apresar los sueños de las sirenas no era necesario.



Desaparecido

3.8.16



Decidió secuestrarse a sí mismo. No era para pedir un rescate si no por sino aparecía más.



Imagen

2.8.16



Notó que se le había metido algo en el ojo: era ella.



Hipocondría

1.8.16



No fue una guerra, ni un cataclismo, ni una epidemia, ni la superpoblación. Lo que acabó con la humanidad fue una depresión colectiva.



Nota del autor.─ Cada primero de agosto tengo una disculpa para que los lectores de este blog descansen de mis escritos. A cambio les dejo unos micro cuentos, género literario de breve lectura y chispeante impresión. A mis amigos, a mis lectores amigos y a cuantos pasen por aquí, que estos días sean leves y plenos de satisfacción.



Historia

31.7.16



Era un hecho verídico basado en una ficción real.



Apariencia

30.7.16



«La vida es un falso espejismo», afirmaba el orador Lácrico. Lo irónico de esa falsedad es que parece tan aparente su ilusión.



Escritor de oficio

29.7.16



Borges decía que «cuando escribo algo procuro no comprenderlo. No creo que la inteligencia tenga demasiada relación con el oficio de escritor». El alarde de la intuición es quien guía al escritor hasta extraviarlo en su tarea.



Averiguaciones

28.7.16



¿Todos buscamos un lugar donde encontrarnos?



Charla por el camino de la luz infinita

27.7.16



—Señor Suzuki, cómo se usa el poder. 
—El uso del poder es siempre susceptible de ser arbitrario, despótico y alienante.
—¿Cómo es el poder?
—El poder es siempre arrogante, dogmático y exclusivista, mientras que el amor es humilde y omnicomprensivo. El poder representa la destrucción, incluso la autodestrucción, del todo contraria a la creatividad del amor. El amor muere y vive de nuevo, mientras que el poder mata y es matado.
—El poder es tóxico.
—Quienes están embriagados de poder son ineptos para percibir que el poder es enceguecedor y que su horizonte interior es cada vez más estrecho. El poder está así asociado con el intelecto y hace uso de él en cualquier circunstancia.
—De ahí la ceguera del poder.
—Lo que es ciego no es el amor, sino el poder, pues éste se revela absolutamente incapaz a la hora de comprender que su existencia depende de algo distinto a sí mismo.
—El amor nos da lucidez.
—El amor fluye de la certera visión de la realidad tal cual es, y es también el amor lo que nos hace sentirnos responsables -individual y colectivamente- de todas las cosas, buenas o malas, que ocurren en nuestra comunidad humana.
—Es la energía vital.
—Es el amor lo que crea la vida. La vida no puede sostenerse sin amor.
—¿Y qué es amar?
—Amar es reconocer a los otros y tomarlos en consideración en todas las circunstancias de la vida.



Desastres

26.7.16



Soy el náufrago de mi propia isla.



Sucumbir

25.7.16



«Son tantas las veces que morimos, antes de poder considerarnos muertos», escribió William Ernest Henley. Nos morimos de miedo, nos morimos de amor, nos muere el odio y nos muere dejar de amar. Hay una muerte definitiva; el resto, no sin dolor, son remediables, aunque nos muestren que somos vulnerables.



Imprenta

24.7.16



Como las palabras se las llevaba el viento comenzó a pronunciarlas en plomo.



Mutaciones

23.7.16



Para el filósofo griego Timon de Fliase «cada renovación es una muerte anterior», que tanto me recuerda al dicho renovarse o morir. Igual que cuando una serpiente cambia de piel, nos quitamos la camisa psíquica que nos cubre para nacer cada día.



Auténticos

22.7.16



Decía Cees Nooteboom que «el único auténtico lector, del cual soy muy celoso, es el lector que no hace otra cosa que leer, que no tiene otro pensamiento más que la lectura. Me refiero al lector que no es escritor ni crítico». Ese es el que da verdadero sentido a la escritura y por el que cada palabra escrita importa. Por él vale la pena arriesgarse y fracasar tantas veces como intentos de escribir algo valioso. ¿Qué sería de la escritura sin estos verdaderos lectores?



Códigos

21.7.16



¿Las mejores leyes nacen de las costumbres?