Gratificación

6.5.17



No es probable que el actuar bien tenga siempre recompensa más allá de endulzar la conciencia.



3 apostillas:

Juan Pérez dijo...

Áspera, y aun hasta desabrida, es la conciencia que exige el bien y la virtud que jamás se asocian a recompensa alguna por su propia naturaleza de imperativo ético inexcusable.

Beauséant dijo...

Cuando hacemos las cosas esperando el aplauso o el premio nos engañamos porque pedimos algo a cambio.. quizás sea cierto que lo hagamos para tranquilizar la conciencia, pero eso no hace menos válido el acto...

mailconraul dijo...

La conciencia dulce es mala para el páncreas. ¡Haz el bien con sacarina!